En la Sala Estudio del Parque Cultural de Valparaíso, se realizó el conversatorio sobre el nuevo disco del Ensamble Harmonía, orquesta de cuerdas de Valparaíso dirigida por Geraldine Turres Rodríguez, titulado La Isla Desconocida. Inspirado en el cuento homónimo del escritor portugués José Saramago, el álbum reúne obras de compositoras históricas del siglo XIX junto a creadoras chilenas contemporáneas como Valentina Maza, Camila Leal, Javiera Campos y Carla Judast.

La propuesta incorpora además registros bioacústicos de la selva valdiviana realizados por Gabriel Morales en el marco de su proyecto Ciudad Humedal, junto a ambientes sonoros y diseño auditivo desarrollados por el productor general, Fabián Lerche. El encuentro contempló una presentación del disco, además de una reflexión sobre los referentes femeninos que inspiraron el trabajo y las decisiones creativas que dieron forma a esta reciente producción fonográfica.

En el conversatorio, realizado el pasado 8 de mayo, participaron Geraldine Turres, directora artística de Ensamble Harmonía; Fabián Lerche, productor de 60 hz; y Eileen Karmy , académica de la Universidad de Playa Ancha y directora alterna del Núcleo Milenio en Prácticas Actuales de la Música Clásica (Animupa), proyecto financiado por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID).

Un proyecto nacido desde la inquietud artística y la colaboración

Geraldine Turres explicó que el origen del disco surgió a partir de conversaciones sostenidas con Fabián Lerche en torno a intereses y búsquedas compartidas. “Por mi parte, tenía algunas partituras para orquesta de cuerdas de compositoras que desde hace tiempo quería interpretar, en mi afán de conocer la creación e historia de mujeres en la música cuando cursaba el postítulo de investigación musical en la PUCV, al mismo tiempo que buscaba un espacio donde poder desarrollarme artísticamente como directora musical”, señaló.

En paralelo, Lerche comenzaba a desarrollar la productora audiovisual 60 hz, enfocada en la grabación de proyectos de música docta y de concierto, instancia donde coincidieron para impulsar el proyecto. De esa colaboración surgió la grabación de las obras Andante Quasi Recitativo de Elfrida Andrée y Bal Masqué de Amy Beach, material que dio vida al primer EP del conjunto en 2023.

Turres explicó que la dimensión interdisciplinaria del proyecto apareció de manera orgánica durante el proceso creativo. “En un comienzo el objetivo principal era grabar las obras para dejar un material concreto a disposición para conocer y escuchar a estas compositoras. Sin embargo, desde el principio teníamos la visión de que este proyecto pudiera desenvolverse más allá de los márgenes típicos de los conciertos de música clásica tradicional y pudiera tener un sello característico que lo diferenciara de otras orquestas de cuerdas”, sostuvo.

La directora añadió que aquello motivó el vínculo con los medios audiovisuales: “Eso nos llevó a vincularlo con los medios audiovisuales, ya que decidimos no solo grabar las obras en audio sino que con video”. Posteriormente, Lerche propuso incorporar como eje conceptual el cuento La Isla Desconocida de Saramago, idea que fue ampliando el alcance inicial del proyecto. “Solo nos enfocamos en grabar estas obras y cuando eso se concretó empezamos a entusiasmarnos con la idea de que este EP se convirtiera en un álbum completo, y pasaron 3 años para que eso pudiera suceder, lo que nos dio el espacio suficiente para poder desarrollar estas ideas”, comentó Turres.

Música clásica, género e interdisciplinariedad

Respecto del diálogo entre compositoras históricas y contemporáneas, Turres enfatizó la vigencia de las problemáticas que atraviesan la creación femenina en la música. “Es importante este diálogo, porque deja de manifiesto una necesidad que aún sigue vigente a pesar de los años: la necesidad de encontrar un espacio donde las mujeres puedan crear y darle voz a sus creaciones”, afirmó.

Conversatorio sobre nuevo disco de Ensamble Harmonía abordó investigación y perspectiva de género

Foto por Sebastián Zúñiga (Animupa)

A la vez, destacó que uno de los principales motores para conformar Ensamble Harmonía fue precisamente visibilizar repertorios poco interpretados: “Lo que me motivó a conformar la agrupación en primer lugar fue poder interpretar obras de mujeres que lamentablemente no son tan conocidas y que no son interpretadas comúnmente en los programas de conciertos, pero la música que crearon fue tan hermosa y digna de admiración como la de cualquier gran compositor de la época y sus historias son un ejemplo fundamental para las próximas generaciones de mujeres que quieren crear”.

Por su parte, Eileen Karmy relevó el enfoque de género presente en el álbum: “destaco el enfoque de género del disco que contiene exclusivamente obras compuestas por mujeres, algunas antiguas, otras actuales, que, en nuestro contexto es clave. En nuestra investigación hemos encontrado datos duros sobre la enorme brecha de género en la música, y particularmente en la música clásica, lo que podemos evidenciar tanto en la programación de obras, en los premios y reconocimientos, en los fondos concursables, en la participación de mujeres en orquestas y, sobre todo, en la dirección orquestal”, según datos disponibles en el libro de acceso abierto “Música clásica en Chile hoy: Diagnósticos y propuestas”.

La académica también valoró el carácter interdisciplinario de la producción, un enfoque compartido por el Doctorado en Artes Integradas de la UPLA. Según explicó, el disco “intercala registros bioacústicos de la selva valdiviana y ambientes sonoros de Chiloé, así como improvisaciones que se conectan con motivos que se van reiterando a lo largo del disco, dándole un sonido fresco y actual a la obra en su conjunto, que atraviesa las fronteras de lo que se entiende comúnmente como música clásica”.

Investigación sobre las prácticas actuales de la música clásica

En el marco del encuentro, Karmy también profundizó en el trabajo desarrollado por el Núcleo Milenio en Prácticas Actuales de la Música Clásica (Animupa), iniciativa que busca desarrollar investigación interdisciplinaria y de frontera sobre las prácticas contemporáneas de la música clásica, poniendo atención en factores como género, clase social y territorio.

“En la etapa anterior, como Anillo de Investigación, exploramos la música clásica como un patrimonio vivo, y en esta etapa, profundizamos en la idea de lo contemporáneo y lo vivo, centrándonos en las prácticas de esta música”, explicó. A ello agregó: “Nos preguntamos cómo la música clásica, en tanto práctica cultural contemporánea, se sustenta por diversos agentes sociales y redes”.

Actualmente, el equipo investigativo trabaja en el mapeo y análisis de redes humanas y no humanas que sostienen el ecosistema de la música clásica, a través de tres líneas de investigación centradas en redes y agentes de la música clásica contemporánea, desigualdades y diversidad en estas prácticas, y políticas culturales vinculadas al sector. El propósito, señalaron, es contribuir tanto a la generación de conocimiento como a la incidencia pública para promover una mayor equidad dentro de este campo cultural.



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