Intensa ha sido durante estos meses la tarea que realiza Teresa Bruna Valiente, directora general de Gestión de la Calidad (DIRGECAL) de nuestra universidad, quien es la cabeza visible del proceso de acreditación que lleva adelante la Universidad de Playa Ancha.

La DIRGECAL se trata, para muchos, de una unidad clave, estratégica y compleja. Sin embargo, para la académica asumir este rol directivo es un desafío que enfrenta con la seguridad que solo dan los años de experiencia y el profundo conocimiento y cariño que tiene por la institución.

-Cuando hablamos de acreditación ¿de qué estamos hablando?

“De un proceso voluntario al que se someten las instituciones de educación superior. A él también se pueden someter las carreras, los programas de postgrados, las especialidades, y nos permite contar con una certificación de calidad de sus procesos internos y de sus resultados. Para el caso de las carreras de Medicina y Pedagogías, la acreditación es obligatoria, según la Ley Nº 20.129 de Aseguramiento de la Calidad”.

-¿Se relaciona con lo que la universidad está trabajando, es decir, el Proyecto y Modelo Educativo?

“Sí. A través de este proceso se busca certificar el cumplimiento del proyecto de la institución, sus propios propósitos, la aplicación, sus resultados, la coherencia entre lo declarado y lo realizado. Además, estos procesos permiten identificar y constatar mecanismos eficaces de autorregulación y de aseguramiento de la calidad”.

BENEFICIOS

-¿Qué consecuencias o efectos arroja la acreditación?

“Cuando una institución o programa está acreditado, cuenta con una certificación otorgada por la Comisión Nacional de Acreditación de Chile, que ratifica la implementación de mecanismos de aseguramiento de la calidad y de sus resultados. Además, los alumnos nuevos pueden acceder a fondos estatales como becas y créditos. Con ello, adquieren una garantía para el financiamiento de sus estudios y sobre la calidad de los procesos de formación de la universidad.

“En términos generales, el mayor beneficio de la acreditación es que le permite establecer un ciclo de mejoramiento continuo en donde la institución o el programa se apropia de su realidad, identifica fortalezas y debilidades, y plantea planes de mejoramiento”.

-¿En qué situación nos encontramos como universidad?

“Hemos tenido dos procesos de acreditación institucional: el primero por dos años, el segundo por tres años. Hasta el minuto nos hemos acreditado en dos áreas obligatorias: Gestión Institucional y Docencia de Pregrado. Actualmente, estamos en el tercer proceso para renovar nuestra condición de acreditados. Nos enfrentamos a un nuevo desafío, que es el área optativa de Vinculación con el Medio. Por lo tanto, en esta ocasión abordaremos tres áreas de acreditación: Gestión institucional y Docencia de Pregrado, que son obligatorias, y Vinculación con el Medio, que es optativo.

-¿Por qué la UPLA asumió postular esta última área en forma voluntaria?

“Porque Vinculación con el Medio es la expresión de nuestra propia filosofía institucional, que es la responsabilidad social universitaria. En otras palabras, es muy coherente, porque esto impregna todo nuestro quehacer, en todos los aspectos de nuestra misión. Por lo tanto, es importante que la comunidad externa conozca esa certificación y que nuestra organización se sienta reconocida en su constante aporte a la sociedad”.

-A propósito de comunidad universitaria ¿este proceso de acreditación compete a todos?

“Así es, porque a todos nos impacta, a todos nos beneficia y a todos nos desafía. Esto implica una responsabilidad que es compartida, no se trata solo de las autoridades o de las instancias técnicas, porque nosotros somos unidades transversales. Estratégicamente, damos el apoyo para este tipo de procesos, pero es la comunidad viva la que tiene que participar informadamente. Por ello, es fundamental que lean los documentos institucionales (Plan de Desarrollo Estratégico Institucional 2011 – 2015Proyecto y Modelo Educativo e Informe de Autoevaluación Institucional) que están disponibles en www.upla.cl”.

CONTEXTO NACIONAL

-¿Cómo calificaría este proceso?

“Como tremendamente transparente y algo complejo. Solo basta considerar el contexto del año anterior que vivimos, donde tuvimos corto tiempo para contar con todos los actores. Lo interpreto como una oportunidad para probarnos y estar preparados ante las contingencias, lo que sin duda nos permite desarrollar mayores capacidades internas”.

-¿En qué etapa estamos en estos momentos?

“Este proceso tiene distintas fases: La primera de ellas correspondió a la solicitud de incorporación al proceso, gestión que se realizó ante el máximo organismo en Chile que es la Comisión Nacional de Acreditación. Luego se entregó el Informe de Autoevaluación Institucional, que materializamos el 16 de marzo y cuyo documento se encuentra disponible en el portal institucional.

“Estamos en etapa de difusión, para luego continuar con la siguiente fase, que es la validación externa de lo que declaramos en nuestro informe, lo que se concretará con la visita de pares, estimada para mayo”.

-Usted dijo que la participación era fundamental ¿de qué forma se puede concretar?

“Éste es un proceso que tiene distintas etapas. Ha habido un trabajo cuantitativo y otro cualitativo. Se formaron comisiones y hubo diversas instancias de discusión. En estos momentos, lo importante es que la comunidad universitaria se informe. Para ello, nos reunimos con directivos, académicos y estudiantes, con el objetivo de compartir lo que se ha hecho. Concretamente, de los resultados del proceso de autoevaluación, que implica conocer los planes de mejora a la luz de las debilidades y fortalezas detectadas”.

MENSAJE A LA COMUNIDAD

-¿Qué le diría a la comunidad universitaria?

“Que del resultado de la visita de pares dependerán los años en que nos vamos a acreditar. El trabajo técnico está realizado, ahora se debe desarrollar una labor informativa. Incluso, pueden  hacernos  llegar  todas  las  consultas a  los  correos  acreditacion@upla.cl  o  a  tbruna@upla.cl.

“Además, les diría que estamos trabajando para instalar una cultura de evaluación y mejoramiento continuo, porque tenemos que asegurar cada vez más la calidad de lo que hacemos, y esas transformaciones no son rápidas. Sin embargo, serán mucho mejores cuando toda la comunidad conozca y participe del proceso. Además, la ley vincula calidad a financiamiento, por lo tanto, la viabilidad de la institución está en juego. Es necesario entender que nadie está ajeno a lo que vivimos como universidad y que todos somos responsables de los resultados que obtengamos”

FUENTE: Dirección General de Comunicaciones UPLA