Los impactos ambientales de la desalación en los ecosistemas marinos fueron el eje de la primera cátedra abierta de MODATIMA (Movimiento de Defensa por el Acceso al Agua, la Tierra y la Protección del Medioambiente), titulada «El costo ambiental de la desalación: ¿Qué ocurre bajo el mar?». La instancia contó con la participación de la Dra. Fernanda Rodríguez Rojas, profesora titular de la Facultad de Ciencias Naturales y Exactas de la Universidad de Playa Ancha e investigadora del HUB Ambiental UPLA, como investigadora invitada.

La actividad se desarrolló el 14 de julio de 2026 en modalidad virtual, mediante la plataforma Zoom, con una duración de 90 minutos. En ella participaron 65 personas provenientes de diversas organizaciones, territorios y comunidades interesadas en conocer los desafíos ambientales asociados a la desalación.

Las Cátedras Abiertas de MODATIMA se definen como un espacio de formación y análisis crítico de las problemáticas socioambientales que afectan a Chile y al mundo, con el propósito de entregar herramientas técnicas y científicas para la defensa de los territorios. En este contexto, la Dra. Rodríguez presentó los fundamentos científicos sobre los impactos ambientales de la desalación en los ecosistemas marinos, promoviendo un espacio de formación, reflexión e intercambio de conocimientos entre la academia y la ciudadanía organizada.

Desde hace más de ocho años, la académica desarrolla investigaciones sobre los efectos de los vertidos de salmuera provenientes de plantas desaladoras en los ecosistemas marinos de Chile. Su trabajo busca generar evidencia científica que contribuya a una gestión ambiental más sustentable.

Frente a su presentación, la académica explicó que «la salmuera es el principal residuo generado por las plantas desaladoras y se caracteriza por presentar una salinidad superior a la del agua de mar, pudiendo alcanzar casi el doble de su concentración. Aunque al ser descargada se diluye rápidamente y, al llegar al fondo marino, suele presentar un incremento de aproximadamente un 2–8% respecto de la salinidad natural del mar, este aumento puede ser suficiente para modificar las condiciones físico-químicas del entorno».

Añadió que estos cambios afectan principalmente a organismos bentónicos, como algas, invertebrados y microorganismos, que cumplen un papel fundamental en el funcionamiento de los ecosistemas marinos. En ese sentido, destacó que «es importante considerar estos efectos desde la etapa de planificación porque permiten diseñar proyectos más sostenibles, incorporando medidas de mitigación, monitoreo y seguimiento ambiental. La desalinización puede ser una herramienta relevante frente a la escasez hídrica, pero su desarrollo debe basarse en evidencia científica que asegure la protección de los ecosistemas marinos y los servicios que estos entregan a las comunidades costeras».

La investigadora sostuvo además que enfrentar la crisis hídrica requiere avanzar hacia soluciones que consideren tanto la seguridad del abastecimiento de agua como la protección de los ecosistemas. En ese contexto, afirmó que «esto implica priorizar la eficiencia en el uso del recurso, la reutilización de aguas, la gestión de cuencas y, cuando corresponda, el desarrollo de tecnologías como la desalación bajo criterios ambientales rigurosos. En el caso de la desalación, Chile necesita avanzar hacia una normativa específica para la gestión de salmueras, construida sobre evidencia científica y considerando las características de cada territorio».

Respecto de la actividad, la Dra. Rodríguez valoró el intercambio generado durante la jornada. «La actividad organizada por MODATIMA fue especialmente valiosa porque permitió generar un espacio de diálogo abierto entre academia y ciudadanía. Los asistentes participaron activamente, planteando preguntas, compartiendo experiencias y manifestando un genuino interés por comprender tanto los beneficios como los desafíos asociados a la desalación. Este tipo de instancias son esenciales para construir soluciones informadas, transparentes y socialmente legítimas frente a un problema tan complejo como la escasez hídrica», expresó.

Por su parte, Carolina Vilches Fuenzalida, coordinadora técnica de MODATIMA y geógrafa egresada de la Universidad de Playa Ancha, destacó el propósito de la iniciativa. «El objetivo fue aportar en conocimiento y reflexión sobre los impactos de la desalación en ecosistemas marinos, conocer el panorama de la desalación en Chile», señaló.

La actividad permitió fortalecer el diálogo entre la academia y la ciudadanía, favoreciendo el intercambio de conocimientos sobre los desafíos socioambientales asociados a la desalación y su desarrollo en el contexto de la crisis hídrica que enfrenta el país.

 



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