La Universidad de Playa Ancha será parte relevante de un nuevo Proyecto Anillo de Investigación financiado por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), tras la adjudicación de la propuesta titulada “Disrupting Polar Ecosystems: Light Pollution May Alter the Ecological Effects of Global Warming (DIPOLE)” identificada con el código ATE250041, dentro del Concurso Anillos de Investigación en Áreas Temáticas Específicas 2025, iniciativa que busca profundizar en el estudio de los efectos de la contaminación lumínica artificial nocturna y el calentamiento global sobre los ecosistemas antárticos.

El proyecto es liderado por la Universidad Andrés Bello, institución que actúa como entidad patrocinante, y es dirigido por el académico José Pulgar Aguila, quien se desempeña como director de proyecto. En tanto, la Universidad de Playa Ancha se integra al equipo de investigación a través de la participación de la Dra. Paula Celis-Plá, académica de la Facultad de Ciencias Naturales y Exactas y directora del Laboratorio de Investigación Acuático Ambiental (LACER), perteneciente al HUB Ambiental de la casa de estudios, quien asumirá el rol de investigadora principal dentro del equipo.

La incorporación de la Dra. Paula Celis-Plá a este proyecto refuerza el posicionamiento de la Universidad de Playa Ancha en el ámbito de la investigación científica de frontera, particularmente en estudios asociados a ecología acuática, ecofisiología y ecosistemas polares. La académica cuenta con una reconocida trayectoria en investigación antártica, línea de trabajo que ha desarrollado de manera sostenida desde el LACER, aportando evidencia científica sobre el funcionamiento de ecosistemas sometidos a condiciones extremas.

En relación con la articulación del equipo de investigación, la académica destacó la importancia del trabajo colaborativo e interdisciplinario que sustenta el proyecto, señalando que “la interacción con el equipo UNAB se hace necesaria para integrar la interdisciplina y los trabajos complementarios en las redes tróficas intermareales de la península antártica, así el trabajo colaborativo de este anillo refleja el nivel de investigación de frontera que se viene trabajando en el LACER y el estado de madurez de este”. Esta colaboración permitirá abordar el fenómeno de estudio desde múltiples escalas y disciplinas, fortaleciendo la calidad y alcance de los resultados científicos esperados.

El proyecto DIPOLE se enfoca en el análisis de los ecosistemas árticos y antárticos, los cuales han sido históricamente considerados como símbolos de una de las últimas grandes naturalezas salvajes del planeta. No obstante, el incremento sostenido de las actividades humanas ha comenzado a amenazar su biodiversidad única. Si bien los ecosistemas antárticos han estado parcialmente protegidos por barreras naturales, como la circulación oceánica y atmosférica que limita la llegada de agua y aire provenientes de latitudes más bajas, estas defensas naturales están siendo progresivamente superadas por factores de estrés globales.

Entre estos factores, la luz artificial nocturna, conocida como ALAN por sus siglas en inglés, ha emergido como una perturbación de origen antrópico que altera los patrones naturales de luz y los ciclos diarios de luz y oscuridad. Dichos ciclos resultan fundamentales para numerosos organismos y procesos biológicos, y su alteración puede generar efectos significativos en una amplia diversidad de taxones y ecosistemas. A pesar del creciente interés científico en torno a los impactos de la ALAN, el conocimiento disponible aún resulta insuficiente frente a la rápida expansión de este tipo de contaminación.

La urgencia de esta investigación se ve reforzada por la creciente presencia humana en zonas polares, asociada al desarrollo de actividades científicas, exploración, viajes y turismo. En este escenario, el proyecto DIPOLE plantea la necesidad de comprender cómo la contaminación lumínica artificial nocturna interactúa con el aumento de la temperatura vinculado al calentamiento global, especialmente en organismos que han evolucionado bajo condiciones de aislamiento geográfico y bajas temperaturas.

El estudio se desarrollará específicamente en la bahía Fildes, uno de los ecosistemas costeros antárticos más impactados por la actividad humana. Desde este territorio, el equipo de investigación buscará analizar cómo la ALAN y el incremento de la temperatura afectan las respuestas biológicas a lo largo de distintos niveles tróficos, desde los productores primarios hasta los depredadores.

Entre los objetivos específicos de la propuesta se encuentran la caracterización de los niveles de ALAN y temperatura en la bahía Fildes; la realización de experimentos de dosis-respuesta en algas, plancton, invertebrados y peces, con el fin de cuantificar los efectos directos del aumento de la temperatura y de la luz artificial nocturna; y la investigación de los impactos de estos factores sobre las interacciones presa-depredador. Asimismo, el proyecto contempla la evaluación de los efectos combinados de distintas intensidades de ALAN y del aumento térmico, permitiendo una aproximación integral al fenómeno.

El componente formativo también ocupa un lugar central dentro del Proyecto Anillo, considerando acciones orientadas a la capacitación y desarrollo de capital humano, así como el fortalecimiento de la cooperación nacional e internacional. En paralelo, se contempla la difusión y transferencia del conocimiento generado hacia audiencias no académicas, con el objetivo de ampliar el impacto social de los resultados obtenidos.

Desde el punto de vista científico, esta investigación permitirá realizar la primera caracterización de la ALAN en ecosistemas antárticos y analizar su interacción con el calentamiento global en múltiples grupos taxonómicos. La colaboración internacional con investigadores líderes en el estudio de la contaminación lumínica y del incremento de la temperatura garantiza una interpretación sólida de los resultados y una comprensión profunda de sus implicancias biológicas.

Para la Dra. Paula Celis-Plá, este proyecto representa también un retorno significativo al trabajo en terreno en el continente antártico, instancia clave para el desarrollo de su línea de investigación. En ese sentido, la académica expresó su motivación personal y científica, indicando que “volver a la Antártica y el trabajo en terreno que nos espera con las próximas expediciones, muy feliz de retornar al continente blanco y continuar mi línea de investigación eco-fisiología allí en la Antártica”.

La participación de la Universidad de Playa Ancha, a través del LACER y del HUB Ambiental, en este Proyecto Anillo de Investigación ANID, reafirma el compromiso institucional con la generación de conocimiento científico de alto nivel y con la contribución a la comprensión de problemáticas ambientales globales. 

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