Una innovadora investigación desarrollada por el académico Hugo Sir Retamales, del Departamento de Mediaciones y Subjetividades de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Playa Ancha, examina críticamente cómo ciertas hipótesis evolutivas sobre el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) circulan en Chile y moldean formas de comprensión personal, diagnóstica y científica del trastorno.

El estudio “The Hunter Hypothesis: Scientific Speculation and Ancestral Imaginaries of Adult ADHD in Chile” —publicado recientemente en Science, Technology & Human Values— se enmarca dentro del proyecto “Investigación social e interdisciplinaria para el estudio situado e interseccional de las neurodiversidades” de los Fondos de Instalación Académica (SIA) de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID) y se vincula a la investigación postdoctoral del autor en Concordia University, apoyada por el Mérit Scholarship Program for Foreign Students (PBEEE) del Gobierno de Québec.

La hipótesis del “cazador”: ciencia, mercado y autocomprensión

El artículo se centra en la llamada “hipótesis del cazador”, una explicación evolutiva que plantea que rasgos hoy asociados al TDAH —como la impulsividad, la inatención o la hiperactividad— habrían sido adaptativos en sociedades cazadoras-recolectoras, pero resultarían disfuncionales en contextos modernos altamente normados. Sir Retamales muestra que esta narrativa no solo circula en artículos científicos, sino también en la vida cotidiana de personas diagnosticadas, funcionando como un marco de sentido menos patologizante.

Investigación conecta etnografía y neurociencias para repensar la relación entre TDAH y teorías del cazador-recolector

Sin embargo, el autor advierte que esta resignificación positiva no está exenta de riesgos, especialmente cuando se articula con lógicas de productividad y mercado. En sus palabras, el problema no es solo qué se imagina sobre el pasado, sino para qué se moviliza esa imaginación en el presente: “La pregunta podría entonces ser, ¿cómo hacer que las potencias de esta ficción no deriven en algo que podríamos llamar eugenesia capitalista, es decir, en donde los defectos dejan de ser considerados defectos, únicamente en la medida que pueden ser explotados en el mercado del trabajo? Lo primero que es importante es acordar que casi todas las personas tenemos que vender nuestra fuerza de trabajo para vivir y, por tanto, que personas que necesitan vivir puedan trabajar, es importante. Sin embargo, el riesgo es que se piense cualquier posibilidad de ‘inclusión’ al modo de esta incorporación mercantil”.

En este punto, el análisis vuelve sobre la fragilidad empírica de la hipótesis del cazador. Sir Retamales examina cómo, en papers de psiquiatría evolutiva y genética, se construye una imagen simplificada de los cazadores-recolectores —atentos de manera difusa, concentrados solo ante la presa, perseverantes hasta capturarla— que serviría para explicar fenómenos como el hyperfocus. Frente a esto, el autor es enfático:

“Hay en los papers de psiquiatras y genetistas una especie de imagen espontánea de los cazadores-recolectores que los asume con una atención generalizada, que no necesitarían mayormente concentrarse, excepto cuando ven una presa y no cesan hasta atraparla, como el hyperfocus asociado al TDAH. Sin embargo, ¿tenemos una imagen clara de su forma de vida, de su ambiente, de su organización social que nos permita saber el para qué de la adaptación? No la tenemos, y no la podemos tener. Es una discusión inevitablemente especulativa, entonces, lo que puede llamarse la imaginación política de la ciencia se vuelve crucial”.

Imaginarios ancestrales, genética e indígenas como “factores protectores”

El estudio también analiza investigaciones chilenas que han intentado vincular el alelo DRD4-7R con supuestos “genes cazadores” en poblaciones indígenas. Lejos de confirmar estas hipótesis, los datos empíricos —por ejemplo, en población Aymara— muestran menores niveles de sintomatología y mejores indicadores de salud mental. Frente a esta contradicción, las hipótesis se reconfiguran, proponiendo que la cultura Aymara actuaría como “factor protector”.

Para Hugo Sir, este desplazamiento revela la persistencia de imaginarios primitivistas que, aun cuando los datos no los respaldan, continúan organizando lo que se considera científicamente plausible. Así, las comunidades indígenas quedan nuevamente inscritas como portadoras de una alteridad funcional a teorías externas, antes que como interlocutoras epistémicas.

Pluralizar la especulación y abrir la colaboración interdisciplinaria

Lejos de descartar por completo el pensamiento evolucionista, el artículo propone pluralizar sus imaginarios y abrir la especulación a formas más complejas de vida ancestral, donde los rasgos hoy asociados al TDAH no se limiten a la caza o la competencia individual, sino también a la cooperación, la movilidad social, la creatividad y la vida colectiva.

Investigación conecta etnografía y neurociencias para repensar la relación entre TDAH y teorías del cazador-recolector
En este punto, el académico destaca el rol que pueden cumplir las ciencias sociales para habilitar otras metodologías y otras verdades posibles: “Creo, de hecho, que las ciencias sociales y particularmente la sociología puede tener un rol importante en posibilitar metodologías para otras formas de producir conocimiento. Si fuera deseable mantener el potencial despatologizador del pensamiento evolucionista, evitando su deriva eugenésica, este me parece un camino interesante. Otra verdad puede ser producida. Y esa disputa puede modificar incluso la manera en que se piensa, por ejemplo, la inclusión o la diferencia”.

Finalmente, el autor vincula esta discusión con una pregunta más amplia sobre lo individual y lo colectivo, subrayando que pensar lo “primitivo” no es solo una cuestión histórica, sino una interrogación ética y política sobre cómo las sociedades gestionan la diferencia: “Como no tenemos herramientas para generar ningún tipo de certeza sobre estas preguntas, lo que se juega al pensar lo primitivo es también lo que se considera primero individual y socialmente. Es decir, es una pregunta que nos concierne en general, en la medida que nos pide salir del pensamiento del rasgo individual a lo que los grupos pueden hacer con las diferencias. Y ahí, tenemos muchos trabajos urgentes, dentro de los cuales ampliar, añadir o transformar las maneras en que pensamos la inclusión es una de ellas”.

Este trabajo constituye un aporte pionero dentro del emergente campo de los Critical ADHD Studies, y abre una vía para una colaboración interdisciplinaria profunda entre ciencias sociales, psiquiatría evolutiva y neurociencias, con impactos directos en la comprensión pública y académica del TDAH en Chile y el mundo.

Acceso al artículo:

Sir, H. (2025). The Hunter Hypothesis: Scientific Speculation and Ancestral Imaginaries of Adult ADHD in Chile. Science, Technology, & Human Values, 0(0). https://doi.org/10.1177/01622439251392960

 

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