​Este 14 de mayo se recuerda el aporte de ingenieros e ingenieras posterior al terremoto de 1647 que afectó a las regiones de Coquimbo, Valparaíso y Metropolitana, donde de manera desinteresada se pusieron al servicio de la comunidad para la reconstrucción.

Hace varios siglos atrás, las y los Ingenieros se preguntaban cómo reconstruir un país devastado después del denominado “Terremoto Magno” que asoló Chile. Su rol fue buscar soluciones para “el día después” de una terrible catástrofe.

“Hoy, en tiempos de pandemia mundial, las ingenieras, los ingenieros debemos preguntarnos cómo aportamos a que menos personas fallezcan, cómo apoyamos a que menos personas sufran los daños del confinamiento y la cuarentena, cómo construimos soluciones que apoyen a los profesionales de la salud a enfrentar de mejor forma esta crisis, cómo optimizamos cadenas de distribución con las restricciones actuales. Hoy nuestro rol debe estar llamado a construir soluciones “durante” la pandemia y también para el día después. La calidad de estas soluciones no radica tanto en la solución misma sino en la calidad y profundidad de la pregunta. Ahí está nuestro rol”, enfatiza el director del Laboratorio de Data Science (DatosLab), Dr. Miguel Guevara Albornoz.

En esa línea el director del Departamento de Computación e Informática, Dr. Franklin Johnson Parejas, agregó que la ingeniería juega un rol importantísimo en múltiples ámbitos y más aún en situaciones de crisis, las que deben ser vistas como verdaderas oportunidades para ser abordadas en base a los conocimientos y experiencias de los ingenieros e ingenieras.

“Un claro ejemplo es como muchos expertos en el área de la electrónica y la robótica se han volcado a la creación de respiradores artificiales de bajo costo y rápida producción, otros se han dedicado a generar nuevos diseños de implementos de protección utilizando impresoras 3D, por otra parte en el ámbito del análisis de datos, los expertos deben contribuir a proveer los medios tecnológicos para dar soporte a la recolección, procesamiento y análisis de grandes volúmenes de datos, todo en apoyo del personal científico especializado. Otros se encargaran de mantener la conectividad dado el requerimiento de redes de comunicación y suministros, como éstos existen múltiples casos más de ingenieros que han abordado la problemática desde sus diferentes dominios”, detalló el Dr. Johnson.

Siglos atrás, complementa el Dr. Guevara, la ingeniería estaba asociada a dar respuestas en base a la construcción física de soluciones, el caso emblemático es Construir Puentes. “Hoy, esos puentes se han transformado en los diversos campos de la ingeniería que se preocupan de formular preguntas y construir soluciones en distintos ámbitos. Por ejemplo, desde la Informática nos preguntamos, ¿cómo los datos (anónimos) de movilidad de las personas nos pueden ayudar a prevenir mejor los casos de contagio y reducir la cantidad de fallecidos? Los nuevos escenarios, como el actual, además requieren a la Ingeniera, al Ingeniero, formulando estas preguntas y construyendo soluciones en entornos de equipos interdisciplinarios, donde las competencias blandas son muy necesarias”.

Serán estos elementos los que permitirán “entregar soluciones integrales a los problemas de la sociedad, en las cuales se considere como aspectos fundamentales, no sólo lo económico o innovador, sino que también lo social y ambiental. Vale decir aplicar real y eficazmente el concepto desarrollo sustentable. Por tanto, se debe cambiar el paradigma de la Ingeniería de un enfoque “egocentrismo”, “antropocentrista”, hacia uno más sustentable en donde el enfoque sea el ecocentrismo”, concluyó la coordinadora de Investigación y Postgrado de la Facultad de Ingeniería, Dra. Marisol Belmonte Soto.

Para la decana (s) de la Facultad de Ingeniería, Verónica Meza Ramirez, son innumerables los desafíos, “sin embargo estamos ciertos que contamos con lo esencial académic@s/ingenier@s comprometidos con traspasar conocimientos y experiencias a nuestros estudiantes. De tal manera, de continuar en la senda de formar mejores profesionales en las áreas de medioambiente, industria y economía e informática”.

Enseñanza de Ingeniería en pandemia

Frente a este escenario, la directora del Departamento de Medio Ambiente, Eva Soto Acevedo, planteó que la Facultad de Ingeniería está ante un desafío mayor, como es lograr aprendizajes significativos y profundos en los y las estudiantes en formación, bajo la condición ineludible de confinamiento, estrés, sobrecarga emocional, conectividad intermitente, entre otras variables.

Para ello, la ingeniera civil bioquímica detalla que la inventiva y la creatividad, son la base para hacer más atractivo el vínculo mediante la virtualidad.

“Estamos humanizando la ingeniería a escala micro, a escala puertas adentro, pues nos inmiscuimos mediante las pantallas y estamos ahí, los vemos cansados/as, agobiados, pero estamos como facilitadores en la formación integral, en el saber ser y en el saber hacer, tenemos mucho para aportar desde nuestra propia realidad intramuro, desde compartir elementos que causan alegría, calma y paz, hasta otros que nos hacen reflexionar en esta situación de COVID19, con cercanos/as que no están bien y no lo están pasando bien y que requieren de la practicidad, de la concreción, del entusiasmo, de las ganas de sus profesores/as ingenieros/as, que estamos haciendo todo lo que tenemos a nuestro alcance por ser ingeniosos, creativos, lúdicos sin perder calidad, sin perder la rigurosidad que nos caracteriza, acá estamos y somos todo terreno, Feliz Día de la Ingeniería, hoy 14 de mayo del 2020, a seguir avanzando, creando, proponiendo, ocupándonos y siendo parte de la solución”.

 

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