Poderosos mensajes recibimos en el marco de la Cumbre de Acción Climática que congregó a líderes mundiales en la sede de Naciones Unidas, en Nueva York. La mayoría con tono apocalíptico, aparecen justificados ante las evidencias de un acelerado cambio del clima que amenaza con afectar nuestro medioambiente en formas dramáticas.

Bien lo comprendemos en la Región de Valparaíso, donde vemos cómo se transforma en periódica la “escasez hídrica” que antes era más esporádica. La economía regional ya sufre las primeras consecuencias y es previsible que pronto se vea afectado nuestro estilo y calidad de vida.

En Nueva York, los líderes del mundo acordaron redoblar esfuerzos para reducir el calentamiento global, aunque admitieron que podría ser insuficiente. Fue el Presidente de Chile quien resumió que 66 países -entre ellos, Chile- se comprometieron con ser carbono neutral para el año 2050, al igual que cien empresas de gran tamaño y cien ciudades.

Circunstancialmente, nuestro país tiene un papel importante en este tema. En diciembre los ojos del mundo estarán enfocados en Chile, que será sede de la vigésimo quinta Conferencia de las Partes (COP25), máximo órgano de decisiones de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático. ¿Qué podremos mostrar?

La Universidad de Playa Ancha se enorgullece de haber sido la primera institución de su tipo en la región que recibió la certificación en producción limpia y sustentabilidad, que le otorgó el Consejo Nacional de Producción Limpia, actual Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático. Fue el resultado de un compromiso institucional en favor de promover la sustentabilidad ambiental y la gestión energética en su quehacer cotidiano, mediante la administración eficiente y racional de sus recursos.

Este compromiso adoptado hace siete años se mantiene vigente, pero es solo una parte de lo que hace la UPLA y de lo que puede hacer, muchas veces junto a otros estamentos de la sociedad. Por ejemplo, dentro de su rol de formadora de profesionales, la universidad se preocupa de educar para avanzar hacia un mundo más justo y sustentable. Esta es una meta que debe compartir todo el sistema educacional formal, desde preescolar hasta superior, además de las familias. Es decir, se trata de una meta que debemos seguir construyendo las instituciones de educación, el gobierno, las empresas, las personas y, en definitiva, la sociedad.

Así, este año la AUR (Agrupación de Universidades Regionales de Chile) se encuentra desarrollando a lo largo del país un conjunto de proyectos y eventos referidos a los problemas y desafíos que conlleva el cambio climático, materia que requiere de las capacidades intelectuales y científicas de todas nuestras universidades. Para generar una cultura del cuidado y la preservación del planeta se necesitan políticas de largo plazo, en distintos ámbitos y muy especialmente en educación, labor que hemos iniciado y que requerirá de esfuerzos incrementales permanentes.

Como se repitió en la Cumbre de Acción Climática y volveremos a oír en la COP25, ahora es el momento de actuar.

 

Patricio Sanhueza Vivancos
Rector Universidad de Playa Ancha
Presidente AUR

 

Columna de opinión publicada en El Mercurio de Valparaíso, sábado 28 de septiembre de 2019.

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