“Cuando Tita, la protagonista del libro de Laura Esquivel “Como Agua para Chocolate”, tomó la SOPA caliente (caldo de colita de res) que Chencha (su nana) le había preparado, se mejoró inmediatamente de sus heridas psíquicas que la tenían obnubilada, ensimismada, deprimida y en silencio; la causa era su madre que no le permitía enamorarse-casarse porque estaba obligada a cuidarla hasta su muerte. Pero esta columna se trata de otra SOPA (Stop Online Piracy Act) que está caliente y que ciertamente no ha sido sanadora, como el caldo de colita de res de Chencha.

“Esta SOPA fue preparada (en el sentido metafórico, claro) por el legislador republicano por Texas Lamar Smith y se cocina en el Congreso de Estados Unidos, la motivación principal de la ley, en sus propias palabras, es la de: “aprobar una legislación que proteja a los consumidores, empresarios y puestos de trabajo, de ladrones extranjeros que roban propiedad intelectual estadounidense” ¿Es la imagen del cowboy contra los indios?

“En términos generales los puntos más polémicos de la ley son: primero, filtrar el contenido en Internet, con medidas que buscan proteger la propiedad intelectual. Por ejemplo, cuando usted busque en Google algún contenido, aparecerán sitios censurados (o simplemente no aparecerán) debido a que contienen información sin los permisos explícitos de uso, concedidos por los dueños intelectuales de esa creación.

“Segundo, se propone que las empresas que proveen la conectividad, estén obligadas a monitorear si un determinado usuario accede a contenido registrado no autorizado. Es decir el proveedor de servicio de Internet, en Estados Unidos, además de proveer el servicio, debe hacer las veces de fiscalizador de lo que el usuario mira, escucha, comenta o descarga de Internet. ¿A quién le gusta tener súper vigilancia y censura permanente? La súper vigilancia y la censura son herramientas de las cárceles y de las dictaduras. En ambos casos el enemigo se llama libertad.

“Y en el fondo, este es justamente un problema de libertad, más que de propiedad intelectual o de piratería.

“El uso de Internet, está muy relacionado con otra cola, la Cola Larga (Long Tail). Ricardo Baeza-Yates, prominente científico chileno del área informática, en la última versión de las Jornadas Chilenas de la Computación (JCC), explicó claramente el concepto de la Cola Larga. Sucede que en Internet se produce lo que se puede graficar como el fenómeno del mínimo esfuerzo, esto es, que pocas personas hagan mucho y muchas personas hagan poco (¿le suena conocido?). El funcionamiento y dinámica del Internet, refleja esta misma función matemática (revise en wikipedia -si aún no ha sido censurado- la ley de potencias). Por ejemplo, en Twitter, existen pocos usuarios con muchos seguidores y muchos usuarios con pocos seguidores. En los sitios de Internet, también existen pocos sitios que son muy visitados (como Google, Wikipedia) y muchos que son poco visitados.

“En cuanto a lo que la gente busca en Internet hay pocas cosas que son muy buscadas (generalmente asociadas a sexo y pornografía) y muchas cosas que son buscadas poco (entiéndase mucho y poco en relación a la frecuencia de búsqueda a nivel mundial). Son estas muchas cosas que se buscan poco, la Cola Larga del gráfico de términos buscados versus frecuencia, la que demuestra nuestra diversidad de ser humanos. Y el Internet, como lo conocemos y lo conocen nuestros hijos, ha sido una herramienta poderosa para desarrollarnos libremente como humanos.

“Ser humanos, es ser diversos: a Mafalda no le gusta la sopa, a mi esposa le gusta el consomé y yo prefiero la cazuela de ave (según receta de Pablo Huneeus). Somos distintos, matizados, no uniformes; y en Internet podemos vivir esa diversidad, encontrando lo que nos puede interesar a pocos (pocos entiéndase en relación a la población mundial): ese manual del VW Escarabajo del 82, aquella letra del bolero favorito, la foto de la Iglesia la Matriz de 1920. Insisto, el Internet como lo conocemos nos ha dado el acceso necesario a vivir y desarrollar nuestra diversidad.

“Es curioso como dos eventos paralelos suceden en/por Internet. Por un lado SOPA, lo que nos convoca en este artículo: un grupo de empresarios que presionan a un grupo de políticos (¿le suena conocido?) porque el Internet atenta a sus ganancias. Mientras que, por otro lado, sucede otro hecho relevante que es la decisión de universidades prestigiosas como Stanford o el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), de publicar de forma gratuita cursos de altísima calidad académica para que cualquier ciudadano del mundo pueda desarrollarse mejor. Los cursos de Stanford de verano comienzan este lunes, la última versión del curso de Machine Learning certificó más de 12 mil personas.

“Es seguramente la eterna lucha entre quienes buscan apropiarse, registrar, cuidar, acumular, detener, prohibir; y, quienes prefieren entregar, compartir, convidar, colaborar, aportar, construir.

“Estamos de acuerdo en que hay que cumplir la ley, pero también debemos estar de acuerdo en el derecho a la libertad para conocer, para apreciar el arte o expresar opiniones sin censura. Es este el equilibrio que se debe buscar para una mejor regulación del uso de Internet, pero esta no se conseguirá ciertamente con la prohibición o la censura, porque SOPA es tratar de detener el caudal del río con las manos y el río es el Internet como lo conocemos hoy.

“Un mundo sin Google, Twitter o Wikipedia, seguramente sería un mundo con más gente obnubilada, ensimismada, deprimida o silenciosa, como Tita, y es justamente gente así a la que es más fácil venderle cosas, llamarle puta o conseguir su voto”.

Miguel Guevara
Académico del Departamento de Computación e Informática
Universidad de Playa Ancha

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