La Organización Mundial de la Salud considera al tabaquismo como una epidemia, constituyendo uno de los principales problemas de la salud pública a nivel global. La práctica se inicia en etapas tempranas de la adolescencia y este patrón de consumo produce complicaciones médicas, por lo regular a largo plazo, y es responsable de elevadas tasas de morbimortalidad o muerte causada por enfermedades en la vida adulta.
Hoy 31 de mayo, se celebra el “Día Mundial sin Tabaco” como campaña anual y mundial que busca generar conciencia en relación a los efectos nocivos y letales del consumo de tabaco y de la exposición involuntaria.
La Dirección General de Desarrollo Estudiantil de la Universidad de Playa Ancha se preocupa por la calidad de vida de los alumnos de la institución y de la comunidad en general. Por ello, una de sus líneas de trabajo se enfoca en la prevención, para lo cual ha hecho alianza con redes como el Programa Interuniversitario Consciente del Consejo de Rectores de Valparaíso, que trabaja en la gestión del riesgo ante el consumo de alcohol, tabaco y otra sustancias, donde Ximena Urrea, profesional de la DGDE, es la representante UPLA ante el CRUV.
Este año la DGDE y el Programa Consciente continúan su labor educativa y de prevención en torno a la materia, enfocándose en los riesgos del consumo desde las miradas de la Kinesiología y la Fonoaudiología, para lo cual, especialistas de la casa de estudios se sumaron a este llamado de autocuidado en relación a las consecuencias a corto y largo plazo.
Roxana Tapia, directora del Departamento Disciplinario de Kinesiología, quien a la vez es kinesióloga y profesora de Educación Física, explicó que “la nicotina es una sustancia estimulante, pero altamente tóxica. A más temprana edad sea su consumo, mayor es el daño que genera en muchos de los sistemas y órganos del cuerpo humano. Los componentes tóxicos del humo del tabaco producen a corto plazo: fatiga prematura, pérdida de apetito, alteraciones del ritmo cardíaco, tos, expectoraciones y disneas (dificultad para respirar)”.
Los efectos del tabaquismo son numerosos e incluyen problemas inflamatorios, citotóxicos y carcinogénicos. “En el año 2009, Penton & Lester expusieron que la nicotina es responsable de los efectos adictivos que determinan la condición de enfermedad crónica y genera una tolerancia a estos efectos debido al aumento en los niveles de receptores nicotínicos en el cerebro. El consumo se eleva para evitar los síntomas de abstinencia, tales como: ira e irritabilidad, ansiedad, urgencia, falta de concentración, aumento de apetito y de peso, nerviosismo, somnolencia, fatiga, reducción del desempeño de tareas y trastornos del sueño”, agregó Angélica Del Carmen Gutiérrez, coordinadora docente de Kinesiología.
Diversos estudios han establecido que de las muertes ocasionadas por el hábito de fumar, un 30% corresponde al cáncer pulmonar y cerca del 10%, están relacionadas con cáncer de esófago, estómago, o riñón, por ejemplo.
Según lo informado por Tapia, directora de la carrera de Kinesiología, el consumo a largo plazo puede afectar el aparato respiratorio, ya que la toxicidad del humo del tabaco “aumenta la producción de secreciones, deteriora progresivamente la acción limpiadora de las células ciliadas e inhibe la eficacia del sistema autoinmune. Como consecuencia, aparecen las bronquitis a repetición hasta convertirse en crónicas resultando en una inflamación permanente del árbol bronquial; se instaura la destrucción progresiva de los alvéolos y retención de aire en los pulmones, conocida como enfisema pulmonar, pudiendo llegar incluso al cáncer”.
Además, tiene repercusiones en el aparato digestivo, dado que puede generar gastritis crónica, úlcera gastroduodenal y esofagitis. E incluso a nivel circulatorio, porque la nicotina produce un aumento de la presión arterial y de la frecuencia cardíaca, sobrecargando las paredes arteriales y el trabajo del corazón, además de aumentar el nivel de coagulación sanguínea. En tanto el dióxido de carbono, provoca que la oxigenación disminuya considerablemente, dando lugar a enfermedades cerebrovasculares, vasculares periféricas (daño u obstrucción en los vasos sanguíneos más alejados del corazón: las arterias y venas periféricas) y coronarias.
En el caso de mujeres embarazadas, puede producir alteraciones en el desarrollo y crecimiento del feto o abortos espontáneos y partos. “Puede generar modificaciones en desarrollo del gestante por la interacción de las transcripción de genes; y los órganos más potenciales de sufrir esta agresión son el cerebro y los pulmones, haciendo que la esperanza de vida descienda o sus capacidades neurológicas presenten alguna alteración”, aclaró Gutiérrez, coordinadora docente de Kinesiología.
Los efectos a largo plazo son preocupantes, y a lo señalado anteriormente se le suma que puede generar una disminución de densidad ósea, alteraciones del tejido colágeno, problemas de adicción, consumo de psicotrópicos, déficit atencional y retrasos a nivel educacional.
Consecuencias desde la Fonoaudiología
María Fernanda Agudelo, es fonoaudióloga y directora del Departamento Disciplinario de Fonoaudiología de la Facultad de Ciencias de la Salud de la UPLA. La profesional insiste y recalca que el tabaco es el factor de riesgo más relevante para la producción de cáncer de las vías aéreas y digestivas, debido a que el humo inspirado contiene una importante cantidad de elementos carcinógenos, entre los cuales destacan los hidrocarburos aromáticos policíclicos y las nitrosaminas, que pueden variar en dominancia de acuerdo a la modalidad de consumo del tabaco, ya sea con o sin filtro, del tipo oscuro o claro, directo o combinado, por ejemplo, con pipa, entre otros.
“Este consumo puede afectar las diferentes estructuras de las vías respiratorias, alcanzando el desarrollo de cáncer principalmente en la laringe, pero con posible manifestación en las fosas nasales, senos paranasales, nasofaringe, y/o tráquea; repercutiendo en la función vital respiratoria, misma desde la que se obtiene el insumo necesario para la producción de la voz y, por ende, pudiendo impedir la comunicación”, detalló Agudelo.
El tabaco en un irritante laríngeo, característica que repercute directamente en el normal funcionamiento de pliegues vocales, pudiendo ocasionar una disfonía en la voz de las personas. “Si esto no es tratado, puede traer peores consecuencias con patologías vocales más severas. No podemos olvidar que el consumo puede producir diversos tipos de cáncer, como el laríngeo, patología que también afecta la voz de las personas que lo padecen”, añadió Alexis Palta, fonoaudiólogo, profesor de Educación Musical y coordinador docente de la carrera de Fonoaudiología.
El cáncer por consumo de tabaco puede arremeter en estructuras superiores asociadas a la digestión, tales como la cavidad oral, la orofaringe, hipofaringe, esfínter esofágico superior y cervical, entre otros, trayendo consigo implicancias graves en el proceso vital de la alimentación y de igual forma en la comunicación.
Además, Palta hace énfasis en que el tabaquismo «es un factor predisponente a un accidente cerebrovascular, el cual puede traer como consecuencia alteraciones a nivel del lenguaje del usuario”.
Más información sobre el consumo del tabaco, puedes encontrarla en nuestra publicación anterior.
UPLA.cl