Con la primera sesión de un Taller de Braille abierto a las personas interesadas en aprender este sistema de lectura y escritura táctil , estudiantes de la Universidad de Playa Ancha inauguraron el proyecto “Escuela de Multilenguaje: Fortaleciendo la Nueva Era de Inclusión”, el cual permitirá a la comunidad universitaria y de la región, aprender de manera gratuita lengua de señas, mapudungun, aymara, participar en actividades terapéuticas, artísticas, culturales, entre otras.
La iniciativa elaborada por Juliana Collao, estudiante de Pedagogía en Educación Diferencial y Nikky González, alumna de Educación Básica Vespertino, fue adjudicada por el Fondo de Desarrollo Institucional del Ministerio Educación, Línea Emprendimiento Estudiantil, y está siendo supervisada por la Dirección General de Desarrollo Estudiantil de la UPLA.
Esta escuela formación inclusiva surge a partir de la labor que han estado desarrollando las jóvenes en el Centro Cultural la Casa de los Peces, organización comunitaria de Valparaíso dedicada a la promoción del arte, la cultura y educación desde la perspectiva de la diversidad, espacio que las inspiró para generar más actividades accesibles dirigidas a todo tipo de personas.
El proyecto también permitirá acceder a talleres de arte visual para la comunidad sorda (adaptado a lengua de señas), de música inclusivo con repertorio aymara y mapuche (el cual culminará con la creación de una orquesta), radioteatro para adultos mayores, grabado y huerta terapéutica, donde cada iniciativa tendrá una salida a terreno de vinculación con la comunidad.
En relación a lo que está siendo el Taller de Braille, Mariela Pérez, profesora de Educación Básica egresada de la UPLA, magíster en Educación Diferencial y ciega de nacimiento, es quien está a cargo de dictarlo. Esta instancia de capacitación se está abordando desde un método visual, donde se emplea un cajetín (que contiene los seis puntos en los que se mueve y escribe el braille) para enseñar el abecedario, los números, los signos y, posteriormente, a escribir.
“El braille es un tipo de código morse y la parte más difícil es escribirlo en la regleta con un punzón (una especie de aguja), y es muy complejo porque este sistema se escribe como espejo; entonces, esa capacidad de dar vuelta el texto y sentir los puntos es muy difícil, ya que son muy pequeños. Nosotras que somos visuales, por ejemplo, nunca podríamos aprender sólo tocando, sino que también debemos hacerlo mirando. Exclusivamente la gente que no ve puede desarrollar esa capacidad con los dedos”, explicó la coordinadora del proyecto Juliana Collao.
Cabe destacar que el fin de este tipo de formación es que se difunda la idea de un diseño universal en todas las cosas y áreas, desde el letrero de las salas, las formas de enseñar en el aula, la manera en la que nos expresamos, para eliminar etiquetas que existen para las personas que viven con una discapacidad, entre otros aspectos, ya que el lenguaje crea realidades y los objetos que nos rodean también.
Esto se realiza para “que seamos empáticos, ya que el mundo no está hecho para las personas en situación de discapacidad, el mundo te hace entrar en ella. Por ejemplo, si tienes ceguera, no sabes de qué color es la ropa que te estás poniendo, no puedes tomar la micro sola, no sabes dónde bajarte. ¿Cómo cruzo la calle si sólo uno de todos los semáforos que existen en Valparaíso tiene sonido? No nos damos cuenta de cómo las cosas cotidianas pueden ser tan complejas para estas personas”, concluyó Collao.
UPLA.cl