Agenda
Inicio / Entrevistas / Cristina Orrego: “Estoy tremendamente agradecida de la educación pública”

Cristina Orrego: “Estoy tremendamente agradecida de la educación pública”

Es la profesora que más tesis en  Filosofía ha dirigido en Chile, es la precursora de la enseñanza de esta materia en lengua española, formó parte del equipo gestor del Centro de Estudios del Pensamiento Latinoamericano (CEPLA), y motivó a decenas de generaciones a asumir esta rama del saber como una forma de comprender el mundo. Es Cristina Orrego Salow, actual jefa de gabinete de Rectoría y académica de la Facultad de Humanidades de esta Casa de Estudios, quien dejará esta universidad, tras 48 años de intensa labor.

Aún cuando sabía que este momento llegaría, confiesa que los años han pasado muy rápido y que, por lo mismo, recuerda claramente cuando en 1971 entró a estudiar Pedagogía en Filosofía (en ese entonces la Universidad de Chile). Cristina Orrego vivió, sin buscarlo, todo el proceso de transformación de la institución, desde la U. de Chile, luego Academia Superior de Ciencias Pedagógicas, hasta convertirse en lo que hoy es: la Universidad de Playa Ancha.

“Me siento tremendamente feliz y agradecida de todo lo que he vivido en esta Universidad, donde pasé a ser ayudante y luego académica, sin dejar de ser profesora de Enseñanza Media, labor que disfruté mucho durante años”, advierte.

El sello

 -¿Qué es lo que destacaría de su labor académica?

“Mi formación en la Universidad de Chile no estuvo centrada en una mirada europea, sino en cómo la Filosofía se desarrollaba y se pensaba desde la lengua española, castellana, lo que para las concepciones más conservadoras no existía. Sin embargo, mis profesores generaron una impronta que también transmitimos a la carrera de Pedagogía en Filosofía de la Universidad de Playa Ancha, cuyo sello fue construir una propuesta de investigación filosófica a través del Centro de Estudios del Pensamiento Latinoamericano, CEPLA. Por lo tanto, para mí, haber sido parte de esto, fue un logro muy grande”.

-¿En qué momento pasó de la academia a las labores administrativas?

“Casi desde un principio. Cuando se desintegra la Universidad de Chile y esto se transforma en la Academia Superior de Ciencias Pedagógicas, me hago cargo de la jefatura de la carrera (de 1981 hasta 2000), luego asumí el cargo de la Dirección General de Extensión, cuando estaba don Norman Cortés de rector.  Sin embargo, la coordinación de la carrera me marcó mucho, especialmente por la relación que logré con los alumnos”.

-¿Y en qué contexto asumió el cargo de jefa de gabinete?

“Eso fue muy curioso, porque cuando el rector Sanhueza asume la rectoría en 2006, me invita a una reunión, y luego dice a todos los que allí estaban ‘les presento a mi nueva jefa de gabinete’. Eso fue algo totalmente inesperado para mí. Incluso recuerdo que le dije ‘¿qué se supone que tengo que hacer?’, y me respondió: ‘Lo que tú sabes hacer: articular, articular y hacer que las cosas pasen’. Y a eso me he dedicado todos estos años….”

Los años oscuros

 -De los casi 50 años que ha trabajado en la Universidad de Playa Ancha ¿Cuál es la experiencia  más fuerte y dolorosa que recuerda?

“Han habido  varias, pero sin duda, la más fuerte se relaciona con lo que pasamos durante esos años oscuros, entre los 70’ y los 80’. Primero como estudiante y luego como profesora, donde uno tenía que hacer un equilibrio permanente y que nos exigía saber movernos en un plano muy complejo. Usted comprenderá que en Filosofía, donde el espíritu crítico es fundamental y el cual debemos cultivar, la situación es muy compleja. Estoy hablando de la dictadura, donde todo se miraba con sospecha, donde se censuraban los textos…,donde varios estudiantes desaparecieron…fue un tiempo doloroso y complejo”.

-¿Y cuál es el momento que guarda con más alegría en su corazón?

“Cuando recuperamos la universidad, porque fue una lucha muy fuerte. Fuimos la última universidad que tuvo un rector delegado. La señora que estaba nombrada por (Augusto) Pinochet no se quiso ir. Fue necesario que el Presidente Patricio Aylwin emitiera un decreto de insistencia para sacar a Mariana Martelli del cargo. Desde ese tiempo quedó ese espíritu de cuerpo y de necesidad de proteger a la universidad y de cuidarla siempre…, porque está en nuestra alma”.

-Considerando su trayectoria y experiencia universitaria ¿Qué le diría a las nuevas generaciones de estudiantes y académicos de la UPLA?

“Hay un cambio generacional evidente que impacta muy fuertemente en el área del pensar filosófico. A ellos les diría que los desafíos son tan grandes, que está todo por pensar. Por eso, llamo a que se paren a pensar, que no nos transformemos solo en un hacer, porque pensar requiere su tiempo. También aconsejo leer mucho, como una tarea incansable, luego volar con alas propias y que tomen todas las oportunidades que la vida les da. Yo lo hice, por eso puedo decir que estoy muy agradecida de la educación pública, porque me formé en ella y trabajé en ella toda mi vida. Todo lo que soy se lo debo a la educación pública y es justo que hoy cuando ya me voy, la reconozca”.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Pruebe también

Matías Asún: “La solución para Quintero y Puchuncaví es cerrar las fundiciones y centrales termoeléctricas”

El director de Greenpeace Chile acusó al gobierno de complacencia con las empresas que lucran con la destrucción del medio ambiente.