La universidad y su compromiso con el medio

Una de las tareas misionales de las universidades es su vinculación con el entorno, con el territorio. La preocupación y la conexión con necesidades, desafíos y oportunidades es una obligación que da sentido al rol que les corresponde asumir y cumplir como instituciones encargadas de crear y transmitir el conocimiento.

Entre las distintas funciones de las universidades está la de formar personas y desarrollar talento, para lo cual promueven aprendizajes entre los jóvenes que, desde distintas áreas y disciplinas, procuran encontrar una cierta y volátil “verdad” que va cambiando en la medida que avanza el conocimiento. Quienes se forman y logran adquirir aprendizajes requieren aplicar a realidades concretas su saber, necesitan problematizar y dar respuestas aplicando esos aprendizajes a las necesidades del diario vivir. En este contexto, hace algunos días, la Universidad de Playa Ancha suscribió un convenio con las comunidades de Puertas Negras y la Población Montedónico, con la colaboración de la parroquia del sector, que puso a disposición sus espacios físicos para operar un centro de atención integral en salud. La UPLA aportará las capacidades de las facultades de Ciencias de la Salud y de Ciencias Sociales en los ámbitos de la Kinesiología, Nutrición, Enfermería, Fonoaudiología, Terapia Ocupacional y Psicología, entre otras especialidades. Queremos llevar ciencia, metodologías de trabajo y particularmente dignidad a las personas que allí habitan. Los estudiantes no solo aplican conocimientos, sino que también crecen en valores tan importantes y a veces tan lejanos como la solidaridad, la colaboración, el trabajo en equipo y en comunidad.

Otra de las funciones de la universidad es la investigación, innovación y creación. Lo que más se espera de esta función es que sea un instrumento de desarrollo territorial, para contribuir a la solución de problemas concretos, impactando en los territorios y sus habitantes. Chile debe profundizar la descentralización en este ámbito, mejorando la asignación de recursos y estimulando la pertinencia de los proyectos de investigación con las necesidades y demandas del territorio. Es necesario atraer y retener talento humano avanzado en las regiones, de forma de romper con el centralismo cognitivo. Hay que impulsar modelos de desarrollo de base tecnológica, promover alianzas público-privadas, involucrando en estos procesos a los gobiernos, las universidades, el mundo social y el sector productivo.

Hoy estamos llamados a resolver problemas urgentes y ya trabajamos en ello, siendo un ejemplo la escasez hídrica que nos golpea. Hemos avanzado en los estudios y también en las soluciones. Tenemos liderazgos regionales y locales para abordarlos con eficacia y efectividad. Tenemos laboratorios de alta tecnología y talentos académicos especializados en esta materia.

La universidad es también una de las instituciones más comprometidas con el arte, la cultura y el patrimonio. El rescate, el estudio, difusión y conservación del patrimonio como parte de la identidad del territorio. Una política que potencie estas áreas tiene un enorme impacto social, económico y cultural; fortalece el compromiso de las personas con su territorio, con el cuidado del mismo, la valoración y los emprendimientos culturales.

La vinculación con el medio que realizamos es parte de la responsabilidad social de las universidades. Es parte de su función transformadora en la sociedad, en la que todos los actores se sientan llamados y llamadas a coordinarse más y colaborar en conjunto por una mejor ciudad, región y país.

 

Patricio Sanhueza V.
Rector Universidad de Playa Ancha
Presidente Agrupación de Universidades Regionales

 

Fuente: opinión publicada en El Mercurio de Valparaíso, domingo 8 de mayo de 2022 (enlace para suscriptores).

 

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