La resignificación territorial de Potosí. Segunda parte: Acción turística

Villa Imperial Potosí, Bolivia.

“La ciudad de Potosí, posee una variada y apreciable compilación de recursos paisajísticos culturales principalmente de origen colonial que, en su espacialización, se irradian con mayor a menor densidad desde el centro a la periferia, siendo la razón de este modelo de dispersión que el centro histórico de la ciudad (0,5 kms² aproximadamente) era y es el nodo de envolvimiento y atracción. Dicha situación la avala la Unesco al decir que esta parte citadina se comporta como el núcleo urbano original de planeamiento y construcción de un área urbana, generalmente el de mayor atracción social, económica, política y cultural, que se caracteriza por contener los bienes vinculados con la historia de una determinada ciudad.

A consecuencia de lo anterior, el plantel de registros patrimoniales del área en cuestión exhibe una lógica constructiva y estética que está en relación con la función para la cual estas obras fueron planificadas y erigidas que, en sus dimensiones, muchas de ellas definen estructuras monumentales o lo que se conoce como edificios manzana. En este sentido, la regencia imperial y religiosa son los principales testimonios de este paisaje antrópico, realidades concretas a las que le siguen las casas habitación y obras de infraestructura, tal cual es el espléndido constructo de la Caja del Agua.

En paralelo, la geometría del soporte territorial que alberga estas locaciones obedece a una estructura cuadricular, ortogonal o plano de damero, que si bien obedece a una lógica de planificación urbano colonial, también tiene ribetes de organización de tipo defensiva, ya que parcela la morfología del asentamiento en manzanas cuyos lindes son calles angostas (10 metros de separación Inter frontis),
que si bien configuran un entramado de vías de circulación, movilidad y accesibilidad interna, no permiten necesariamente al visitante apreciar y observar con el debido detalle la majestuosidad de los frontispicios de las obras constructivas potosinas.

La Villa Imperial, desde 1987 y hasta el presente, está considerada como Patrimonio Cultural de Humanidad y, desde esa perspectiva, se unió a la compleja ecuación que significa ser ciudad patrimonial y el uso de ésta en actividades turísticas. Ambas situaciones, que en sí han sido dos elementos indiscutibles de la resignificación territorial local, ha implicado un acelerado proceso de
rehabilitación urbana que ha generado una nueva visión acerca de las funciones tradicionales y uso del suelo, las que se han tenido que adaptar al nuevo estadio y, de esta manera, han surgido una diversidad de manifiestos (hospedajes, restoración) y otros servicios asociados que, en suma, han conformado una plataforma socio territorial que se está adecuando y mejorando continuamente en pro de ofrecer una variada gama de oferta de calidad al turista, o bien, a todas las personas que visitan Potosí, cualquiera sea el motivo de su concurrencia.

Complementando la trascendencia del turismo local, hay que indicar que esta variable tiene impactos tal cual son entre otros aspectos la revalorización de sectores. Poner en evidencia lugares que estaban marginados de los circuitos tradicionales y los incorporan a estos, pero para esos y otros efectos vinculantes, debe haber un plan de manejo debidamente consensuado entre el municipio y la
comunidad local, dado que entre otras acciones de intervención socioterritorial sus inmuebles estarían afectos a una potencial reconversión de sus usos tradicionales.

Esta última situación en síntesis, reposicionará territorialmente diversas áreas citadinas que, en conjunto con otras, configurarán un espacio interrelacionado e interactuante que incidirá en una mancha urbana más homogénea, no solo en su figurativo sólido sino que la gama de prestaciones turísticas será más diversificada y mejor distribuida entre los límites interiores de Potosí y, por lo mismo, los alcances socioeconómicos del turismo tendrán un efecto multiplicador que será de provecho directo e indirecto para una mayor cantidad de población, sus roles y actividades y, a la vez, se iría instaurando y poniendo en ejercicio una acción mancomunada tal cual es la azofra,que en sí son servicios que por exigencia de la autoridad han de prestar los vecinos de una localidad en trabajos de utilidad común.

Consciente de esta situación el municipio y, en particular, la oficina de turismo ha propiciado diversas intervenciones que se han entrelazado con la ciudadanía, los empresarios y emprendedores concordando así un potente nexo que en los últimos años ha establecido una matriz de planificación estratégica, cuyas bases son un interesante modelo de cómo se deben elaborar y asimilar los desafíos de
ser un destino turístico, proceso que en apreciación profesional de quien suscribe, permite observar con asentimiento el sentido y orientación que esta unidad del Gobierno Autónomo Municipal ha emprendido. Aunque muchas veces este accionar ha sido efectuado en la soledad del cargo y/o con un equipo reducido de personal, no siendo esto impedimento para demostrar que está afianzando una
dinámica gestión que debería ser una de las prioridades en los ejes propios de la sustentabilidad y sostenibilidad del progreso de la bella Potosí.

En referencia a este último punto, hay que indicar que el esfuerzo descrito que despliega la directora municipal de turismo es un ejemplo digno de poner en conocimiento y es también responsabilidad de quien corresponda, asignar los recursos humanos y financieros necesarios para que esta operativa no sea tan desgastante. En este sentido, es preciso a la par que el trabajo que se está desarrollando, tenga la debida tranquilidad para obtener mejores réditos y beneficios y que, a la vez, la fiscalización de algunas autoridades sea más propositiva, argumentado también que el rol de esas potestades se centre más bien en aspectos ciudadanos urgentes, sirviendo de mejor manera el cargo para el cual fueron elegidas/os.

Por último, queda en evidencia que el turismo es un articulador de cambio que, en su ejecución con las debidas facultades de regulación, concita la resignificación territorial la que al desplegar sus beneficios, será ciertamente un desencadenante positivo y sinérgico del avance que está viviendo la memorable Villa Imperial”.

 

***Gastón Gaete Coddou,  geógrafo y académico de la Facultad de Ciencias Naturales y Exactas, Universidad de Playa Ancha.

Columna de opinión publicada en diario El Potosí, Bolivia, el domingo 24 de de abril de 2022.

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