“Esta pandemia nos está invitando a poner en práctica todos nuestros valores inclusivos”

La Mg. Claudia Caro Sánchez, coordinadora docente de la carrera de Pedagogía en Educación Diferencial del Campus San Felipe de la Universidad de Playa Ancha (UPLA), reflexiona sobre el rol y los desafíos que los educadores diferenciales y los futuros profesionales han debido sortear durante esta pandemia. Plantea que a pesar de la distancia que provocan las pantallas y los micrófonos apagados, la efectividad de la clase se alcanza con la afectividad, vínculo, escucha activa o simplemente la empatía. “Sin duda, los estudiantes, especialmente de los últimos semestres, están agotados -explica-, pero han sido responsables y comprometidas con su etapa final de formación, destacando el gran trabajo de acompañamiento de profesores tutores o supervisores”.

Claudia Caro Sánchez, es Educadora Diferencial, titulada en la UPLA, Campus San Felipe, y posee en grado de Magíster en Educación Diferencial con mención en Necesidades Educativas Múltiples por la Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación (UMCE).

Con 15 años de experiencia en el sistema educativo, 11 de éstos los ha ejercido como académica en el campus, instituciones privadas y también en la sede central de la Universidad. Desde el 2019 está al frente la coordinación docente de la carrera de Pedagogía en Educación Diferencial, en el campus que la UPLA posee en el Valle del Aconcagua.

¿Cuáles han sido los principales desafíos de la labor del educador diferencial en tiempos de pandemia y de clases virtuales?
“Considero que, en general, para todos, la organización de nuestro trabajo ha sido bastante desafiante, porque llevar la sala de clases o la oficina a tu hogar, implicó reestructurar los tiempos, las rutinas y los espacios, sumando a aquello, para quienes tenemos hijos, el combinar los roles de cuidado y educación de ellos.

“En este contexto de crisis sanitaria, el rol del docente creo que no sólo se ha centrado en priorizar o focalizar las competencias a desarrollar en las asignaturas, elaborar una buena clase virtual y/o preparar el material más apropiado, sino que también hemos tenido que acoger y contener diferentes situaciones emocionales de nuestros estudiantes y sus familias, porque a pesar de la distancia que puede provocar hablarle a una pantalla donde todos tienen sus cámaras y micrófonos apagados, la efectividad de la clase se alcanza con la afectividad, vínculo, escucha activa o simplemente la empatía, en otras palabras, esta pandemia nos está invitando a poner en práctica todos nuestros valores inclusivos.

“Cuando se informó que comenzaríamos el semestre con clases virtuales, tuve la necesidad de estudiar de qué se trataba, para saber cómo hacer una clase virtual, incluso aún sigo en aquello, para aprender nuevas aplicaciones y metodologías que permitan motivar y comprender mejor los aprendizajes. Las primeras clases fueron muy frustrantes, dado que había muy poca participación y todas la cámaras estaban apagadas. Luego fui comprendiendo los innumerables motivos (conectividad, ruidos ambientales, querer mantener la privacidad de su entorno, entre otras), pero progresivamente la situación fue mejorando y transformándose en una buena experiencia, porque se logró motivación, aprendizaje y principalmente trabajo autónomo del estudiante.

“En el caso de la experiencia en el colegio, la situación es similar, solamente que en este caso trabajamos más con el apoderado o la familia, para lograr que el alumno mantenga el vínculo con establecimiento educacional, y además pueda acompañar o apoyar la enseñanza. Nuevamente, esta situación de pandemia nos permite valorizar y poner en el centro del proceso de enseñanza-aprendizaje a la familia”.

Según su opinión, ¿Los Programas Integración Escolar (PIE) han contribuido a acortar la brecha de integración de los estudiantes que presentan necesidades educativas especiales?
“Creo que en Chile se ha logrado avanzar en términos de responder a las necesidades de apoyos de los alumnos, mediante estrategias como los Programas de Integración Escolar (PIE), ya que favorece la instalación principalmente de recursos humanos, tales como: educador diferencial, psicóloga, fonoaudiólogo y/o terapeutas ocupacionales. Todos estos profesionales son fundamentales para la evaluación, planificación e implementación de los apoyos requeridos por los alumnos que presentan necesidades educativas especiales, ya sean de carácter transitorias como permanentes. Por otra parte, el PIE, a través del Decreto 170, nos entregó las orientaciones formales para realizar un trabajo colaborativo entre profesor regular y educador diferencial. Sin embargo, creo que el Programa es más efectivo cuando los equipos directivos comprenden el sentido de los procesos de inclusión, se apropian y respaldan las prácticas, conocen y se comprometen a educarlos a todos los alumnos en igualdad y equidad de condiciones”.

Considerando el actual y futuro escenario de la crisis sanitaria, ¿qué habilidades deberán desarrollar los futuros profesionales de esta área?
“Principalmente creo que la educación a distancia requiere que el educador diferencial fortalezca su rol de mediador de los aprendizajes y puente de las alianzas estudiante y profesor; familia y la escuela; profesores (tutores o jefes, de asignaturas) y asistentes de la educación (fonoaudiólogo, psicólogos, etc.), porque en este contexto será necesario que articulen metodologías y diversifiquen la enseñanza, considerando los factores socioculturales, emocionales y/o académicos de los  alumnos; Además, los equipos directivos requieren educadores con habilidades para el trabajo colaborativo y la codocencia; y, por último, creo importante destacar que los futuros profesores de la educación especial tendrán que desarrollar sus apoyos con un enfoque pedagógico y comprendiendo que somos profesionales que acompañan los proceso educativos de todos los alumnos del curso, en especial de aquellos estudiantes que presentan necesidades para acceder, progresar y egresar del sistema escolar, que ahora suma otra barrera de aprendizaje y participación: la virtualidad”.

¿Qué dificultades han enfrentado los estudiantes de la carrera de Educación Diferencial que han desarrollar su práctica profesional en los últimos dos semestres?
“Para desarrollar el plan formativo de práctica profesional nos organizamos y definimos criterios orientadores como carrera (tanto en el campus San Felipe como en Valparaíso) con el objetivo que esta experiencia sea realmente satisfactoria, a pesar de la situación que nos encontramos. Por ejemplo, planteamos que comprendíamos si algún estudiante no deseaba hacer la práctica virtual, por tanto pudo decidir no inscribirla; priorizamos una evaluación formativa. También realizamos una inducción respecto a las características de este proceso formativo final, logrando identificar en los futuros practicantes mucha preocupación por la modalidad virtual, ya que era totalmente desconocida para ellos. Entonces tratamos de cubrir estas y otras inquietudes realizando talleres de consolidación, tales como: elaboración de cápsulas, currículum priorizado, entre otras.

“Ahora, los retos que se han presentado en estas experiencias de práctica profesional virtual se refieren a las mismas barreras de participación que tienen la mayoría de los alumnos: conectividad y equipamiento.

“Otra variable que afecta a las estudiantes en práctica es el tiempo, ya que, además, en el octavo semestre el plan de estudio contempla otros módulos y sabemos que la modalidad online demanda bastante elaboración de material o evidencias del proceso educativo, reuniones de trabajo colaborativo y/o retroalimentación efectiva de las tareas, entonces, han estado muy agotadas, pero responsables y comprometidas con su etapa final de formación, respecto de lo cual cabe destacar además que hay un gran trabajo de acompañamientos de nuestros profesores tutores o supervisores”.

En el caso de los estudiantes que presentan necesidades educativas especiales, qué rol cumple la familia o su entorno más cercano en su educación?
“La familia tiene un rol fundamental, primero porque sabemos que es y será siempre el primer educador. Ahora sus funciones y roles son primordiales en los estudiantes que presentan necesidades educativas especiales o requieren de apoyos especializados, esto concretamente significa que, según mi experiencia, por ejemplo, los alumnos entre los 4 y 11 años requieren que el apoderado o un adulto responsable esté en la clase de forma sincrónica, acompañando, guiando y también aprendiendo las herramientas metodológicas, para que luego puedan ejercitar, practicar y finalmente, hacer las tareas (tiempo asincrónico).

“El abordaje de las familias debe ser sistemático y vinculante para lograr motivación, compromiso y participación, con ello se puede evitar la deserción escolar, que sencillamente en esta situación de pandemia, es dejar de contestar el teléfono, WhatsApp, videollamadas, no participar de Classroom, portales electrónicos institucionales y/o encuentros con videoconferencias (Meet, Zoom, por mencionar algunas de las más utilizadas).

“Estos roles y funciones para todas las familias han sido muy desafiantes, muchas veces frustrantes, porque no logran explicar bien las tareas o sienten que lo están haciendo mal. También están cansados, dado que algunos han tenido que salir a trabajar y no pueden quedarse en casa, y también está la preocupación por tener contagiados con Covid-19. Entonces, nuevamente tenemos que invitar a practicar el valor de la empatía y recordar o invitar a hacer autocuidado familiar”.

Ante estos nuevos contextos (pandemia, estallido social, virtualidad) y de acuerdo a su opinión ¿Cuál es el perfil de egreso que debería cumplir el futuro educador diferencial?
“Creo que un futuro educador diferencial debe desempeñarse con gran sentido de responsabilidad social no sólo en el área académica, sino que también sociocultural y emocional, ser capaz de realizar un trabajo colaborativo basado en la cooperación, lograr desempeñarse en escenarios complejos y diversos con flexibilidad, empatía, tolerancia, innovación, reflexión, autocrítica, amor y vocación de servicio”.

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