Universidad reabrirá cuando esté garantizada la salud de las personas

Un llamado a tener confianza en que la Universidad de Playa Ancha retomará sus actividades presenciales en el momento más adecuado, hizo el director general de Prevención de Riesgos, Luis Fuentes Espinoza. “Ninguna autoridad ni esta Dirección van a proceder con una reincorporación si las condiciones para resguardar la salud y seguridad de las personas, tanto estudiantes como funcionarios, no están cumplidas”, aseguró, cuando Valparaíso y Viña del Mar se encuentran en Fase 3 en materia de desconfinamiento.

Técnicamente, la Universidad de Playa Ancha se encuentra cerrada desde el 18 de marzo, el mismo día en que se decretó estado constitucional de catástrofe en todo el país debido al coronavirus. Las actividades necesarias para su funcionamiento se realizan mediante la modalidad de teletrabajo.

En la práctica, sin embargo, es necesario mantener una presencia mínima en las instalaciones, para tareas de seguridad y mantención. Unos 45 funcionarios de la Dirección de Operaciones se hacen cargo de esto en turnos semanales rotativos. Otros equipos, como Remuneraciones o Informática, necesitan hacer trabajo presencial esporádicamente. Finalmente, hay casos puntuales en que una o dos personas tienen una necesidad real y apremiante de acudir a sus oficinas por períodos breves.

En todos estos casos, aclaró Luis Fuentes, se toman todas las medidas necesarias para resguardar la seguridad de las personas que acuden a la universidad. “Desde el inicio de la pandemia, como Dirección hemos estado asistiendo a esas diferentes actividades, en términos de promover las medidas de prevención que sean necesarias, de acuerdo a las tareas y entregando los lineamientos pertinentes”, dijo. Ha habido un trabajo conjunto permanente con la Dirección General de Infraestructura y su Dirección de Operaciones.

La separación mínima ocurre sin problemas, debido a las pocas personas que eventualmente hay en un lugar. El personal de Operaciones cuenta con mascarillas adecuadas y los “visitantes” deben llegar con las suyas por obligación general. Hay alcohol gel y se instalaron alfombras con amonio cuaternario en los accesos principales de la universidad.

Explicó el director general de Prevención de Riesgos que los correspondientes mayordomos juegan un rol importante: “A ellos les corresponde controlar que las personas que vayan tengan la autorización de la Vicerrectoría de Administración, ya que la universidad está cerrada; también se aseguran de que las personas llevan su mascarilla, la misma que ocupan para trasladarse; les toman la temperatura con termómetros digitales que se adquirieron especialmente; y en general se preocupan de que cumplan las normas de seguridad sanitaria”.

Adicionalmente, se lleva un registro de cada visita, con detalles que permitirían ayudar a la trazabilidad en caso de posibles contagios de alguna de esas personas, lo que no ha ocurrido.

Cuidado a los estudiantes

Recientemente se produjo una situación especial, en que un grupo de estudiantes requirió hacer un trámite presencialmente, ya que no pudo completarlo en línea, como la gran mayoría. Se dispusieron tres días de atención y se les citó de forma que no se produjeran aglomeraciones.

Con ellos se tomaron medidas similares a las usadas con los funcionarios, más otras específicas de la situación: debían esperar afuera, convenientemente separados; entraban en pares, que adentro se mantenían separados gracias a señalética especialmente dispuesta; y se retiraban por otro punto, distinto al de entrada.

Otra situación especial se dio con motivo del plebiscito. Como el edificio de calle Independencia se utilizó de sede para la votación del domingo 25, en los días previos el equipo de Operaciones tuvo que trabajar en la habilitación de los sectores que se utilizarían, los cuales evidenciaban el abandono de siete meses, como la aparición de malezas en los rincones. Los funcionarios trabajaron en días alternos (lunes, miércoles, viernes), respetando todas las normas de seguridad.

Aparte de su apoyo en estas actividades, la Dirección General de Prevención de Riesgos ha seguido operando en sus tareas habituales, como el trabajo conjunto con el IST de Viña del Mar, que incluye resguardar la calidad de la atención a los funcionarios de la UPLA que eventualmente se accidenten, así como reuniones de trabajo y capacitaciones. También trabaja en la reelección de los comités paritarios (cuyo mandato fue prorrogado por la pandemia) y en el diseño de la Encuesta de Riesgos Psicosociales, que es obligatoria pero no se ha podido hacer porque requiere presencialidad, así que se evalúan alternativas para concretarla.

Lo más importante -destaca Luis Fuentes- es que su unidad trabaja junto a la Dirección General de Infraestructura y la Dirección de Operaciones en la elaboración del protocolo que eventualmente permitirá el regreso a la universidad, un proceso que será gradual y con la máxima seguridad. Y se coordina con la Dirección General de Comunicaciones para todo lo relativo a difusión de medidas y acciones.

En este marco, el profesional hizo el llamado a esperar las decisiones de la autoridad y tener confianza en que este regreso se producirá cuando sea seguro para todos.

Este fue su segundo mensaje a los funcionarios de la UPLA. El primero, destacó Luis Fuentes, es: “Sigan cuidándose, porque pareciera que no hay pandemia, pero el virus se mantiene”.

 

 

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