Colectivo “Valpo Recolecta” evidencia vestigios de la revuelta popular en la ciudad puerto

Entre el 19 de noviembre de 2019 y principios de mayo de este año un grupo de académicos, investigadores y estudiantes de la Universidad de Playa Ancha, y de otras casas de estudios de Valparaíso, se dieron a la tarea de recolectar los vestigios de las manifestaciones callejeras y de la represión de la fuerza pública.

De esta manera, se formó el colectivo “Valpo Recolecta” que, durante el denominado estallido social, recorrió las calles entre plazas Sotomayor y O’Higgins recogiendo carteles, pañuelos, guantes, balines de goma, así como una variedad de bombas lacrimógenas y resorteras, entre muchos otros materiales que dejaron los manifestantes y las unidades policiales en cada jornada de protesta.

Dr. Patricio Landaeta.

El objetivo de esta labor, explicó el coordinador del Grupo Interdisciplinario de Investigación Avanzada: Patrimonio, Espacio Social y Desarrollo Territorial, de la Universidad de Playa Ancha (GIIA-UPLA) e integrante del colectivo Valpo Recolecta, Dr. Patricio Landaeta, fue la de abordar desde una perspectiva crítica el encuentro de las distintas materialidades que se ensamblaban en las protestas. Así fue como se llegó a elaborar un montaje de imágenes y objetos que buscaba reflexionar acerca de la heterogeneidad de los medios de expresión, la represión y el modo en que ésta afecta la vida cotidiana, e interrogarse sobre la posibilidad de conectar estos hechos recientes con la historia de los movimientos sociales en la ciudad. Paralelamente, se buscó ir más allá de la información concentrada en el mensaje y aprender a situarse en otro registro que el de la mera emotividad, como la que buscaban las imágenes de las manifestaciones masivas de la capital, que circulaban por redes sociales y medios de comunicación.

Imágenes monumentales que apelaron a la emoción.

“Desmontar el eslogan de “estallido social” fue nuestro foco. Nos preocupaba este ejercicio, porque el eslogan envolvía un acontecimiento que irrumpía en la historia y parecía no tener conexión con nada. Circuló una gran cantidad de fotografías emotivas por distintos canales que empezaron a reducir la revuelta a estas imágenes monumentales, que cancelaban toda posibilidad de reimaginar cómo la revuelta irrumpía como un hecho nuevo, pero al mismo tiempo como un acontecimiento que se conectaba con nuestra historia. Ciertamente, las imágenes monumentales de la multitud reunida nos conmovieron a todos, pero dicha conmoción o emocionalidad no nos permite leer el presente, ni conectar los acontecimientos con la historia de las diversas revueltas que han tomado calles o espacios públicos de Valparaíso y otras ciudades”, sostuvo el Dr. Landaeta.

Más de dos mil objetos clasificados
Académico Leandro Vivanco.

El académico de la Facultad de Ingeniería de la UPLA, Leandro Vivanco, que también participa en este colectivo, afirmó que se efectuó un trabajo riguroso en el que aplicaron técnicas arqueológicas de rastreo, recolección, identificación, clasificación y localización de los objetos de expresión y autodefensa de los manifestantes, y de control policial.

“Entre el 19 de noviembre y el 30 de enero se realizaron 30 expediciones o salidas a terreno, para recolectar material. Cada una de esas salidas está relacionada con una fecha de protesta en el centro de Valparaíso. Se protestaba y salíamos en el mismo día o en la noche, o al otro día en la madrugada. Fue un trabajo metódico de clasificar, llegando a clasificar del orden de los 2 mil objetos y los valorizamos, calculando incluso que en ese material de la fuerza pública se invirtió cerca de 120 millones de pesos. Eso es para tener una idea de qué significa la represión en el ámbito de la violencia, sino también en el ámbito del costo que tiene para el Estado generar esta infraestructura”, precisó Vivanco.

Todo debió efectuarse con mucha rapidez para evitar la toxicidad del ambiente, el riesgo a daños físicos y el paso del servicio municipal de aseo, que como basura se llevaría las evidencias.

Con el material recolectado, más los registros fotográficos de las gráficas en los muros y las consignas en las protestas, se realizó una exposición en la Universidad de Playa Ancha que invitó a pensar en la necesidad de construir colectivamente una nueva vida social, y permitió interrogarse respecto de la escalada del uso de materiales de represión en Valparaíso a medida que las manifestaciones convocaban mayor número de participantes. Otras exposiciones del colectivo tuvieron lugar en la visita de Comisión Interamericana de Derechos Humanos, CIDH, a fines del mes de enero en Valparaíso, en el Museo de la Memoria y los Derechos humanos, y en el Parque por la Paz en Villa Grimaldi.

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