Alteraciones del sueño y estrés: Convidados de piedra de esta pandemia

Antes del coronavirus funcionábamos, desde que nos levantábamos, salíamos a estudiar o trabajar, y hasta que llegábamos a la casa, con un protocolo inicial de patrones conductuales repetitivos, en los cuales se activaban ciertas redes de áreas cerebrales relacionadas con los procesos visuales, auditivos, y táctiles, los que frente a nuevos estímulos, como el confinamiento, sufrieron algún tipo de alteración.

Allí aparecieron, entre otros problemas, el insomnio, la ansiedad, el miedo, el sueño no reparador, la irritabilidad y el estrés, sostuvieron el Dr. en Neurociencias y Biología del Comportamiento, Mauricio Valenzuela, y el subdirector del Laboratorio de Neurociencias de la Universidad de Playa Ancha, Claudio Berríos Bravo, en el seminario “Conversaciones de neurociencias en contexto de pandemia”, organizado por la Facultad de Ciencias Naturales y Exactas.

Debido a que la calidad del descanso es fundamental para que nuestro organismo pueda funcionar en óptimas condiciones, el Dr. Mauricio Valenzuela Harrington, compartió algunos consejos para cuidar la higiene del sueño, referidos al control de factores conductuales y ambientales que preceden el sueño y pueden generar trastornos en él.

“Evitar el uso de dispositivos electrónicos con emisión de luz, al menos dos horas antes del horario de sueño habitual. Dormir en oscuridad, no dejando la luz o el televisor encendidos. Ayudarse de un antifaz para evitar la contaminación lumínica de la calle. Asegurar que el ambiente sea silencioso. Sacar televisores, computadores y la radio. Dejar que efectivamente la habitación sea para dormir y para relaciones sexuales. El área de trabajo debe estar totalmente separada. Y el teléfono celular dejarlo fuera de la pieza o apagado”, dijo el Dr. Valenzuela.

Dr. Mauricio Valenzuela.

La presencia por la noche de algún destello de luz en la habitación no es menor, por cuanto la actividad cerebral se gatilla con ésta y con ello el funcionamiento de algunos órganos del cuerpo.

Asimismo, recomendó regular el horario de despertar, no más de 2 horas de diferencia entre los días de trabajo y días libres, además de evitar siestas que superen los 25 ó 30 minutos, sobre todo si hay problemas de sueño por la noche.

Evitar ciertos alimentos

En términos de la alimentación, el coordinador docente recomendó consumir una cena equilibrada, tratando de no ingerir mucho líquido antes de dormir, porque de lo contrario la persona despertará.

“Se recomienda moderar el consumo de bebidas estimuladoras del sistema nervioso central como el café, el té y el chocolate. Evitar quesos, pescados y vino, que contienen aminoácidos que mantienen el cerebro alerta. Evitar el alcohol y la cannabis, que pueden facilitar una relajación y conciliación del sueño, pero finalmente lo fragmenta, es decir, presenta muchos despertares nocturnos”, sugirió.

Los alimentos recomendados por la tarde son los que ayudan a segregar melatonina, hormona que favorece el sueño, como lácteos, plátanos, carne, pescado azul, y frutos secos, como las nueces. También están permitidos los hidratos de carbono de absorción lenta, como la miel en pequeñas cantidades y pan integral.

Estrés
Mg. Claudio Berríos.

En tanto, el subdirector del Laboratorio de Neurociencias, Claudio Berríos Bravo, se refirió al estrés que estamos viviendo y cómo el hipotálamo y la glándula hipófisis funcionan frente a estresores clásicos.

Precisó que el estrés es una respuesta necesaria e indispensable para la vida, si no tuviésemos eje del estrés es probable que los mamíferos no hubiésemos alcanzado el nivel de desarrollo.

“Sin embargo, se ha demostrado que el estrés crónico genera deterioro cognitivo severo, de tipo alzhéimer. Existe un estrés más breve, que es de supervivencia y de motivación, pero cuando el sujeto no logra tener resultados con este tipo de estrés o con el moderado, el severo o el crónico, se van generando cambios plásticos en el sistema nervioso central. Aquello provoca cambios en los circuitos del cerebro, y ya no estamos hablando de procesos reversibles, por lo tanto no hay posibilidad de recuperar lo que se tenía antes”, aseveró.

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