Reflexión de profesores de la carrera de Historia en torno a Coronavirus

“En este año 2020, el mundo desde fines de enero hasta ahora se ha enfrentado a una pesadilla, así, casi como una ficción una enfermedad del lejano oriente fue de forma progresiva traspasando las fronteras hasta llegar a Europa. Donde la peste parece castigar entonces severamente a algunos países, donde sus habitantes al parecer no le habían tomado el peso a la enfermedad, haciendo mella en la población sobre todo en aquellos grupos más envejecidos los que han presentado altas tasas de letalidad.

América Latina, se prepara para sufrir, como repitiendo algunas escenas de la conquista cuando arribaron enfermedades foráneas que terminaron diezmando a la población natural de nuestro continente. Chile, protegidos por barreras naturales que hoy ya no las son se enfrenta a una amenaza real y peligrosa. Frente a esto como sociedad debemos señalar que: “sin pasado perdemos el alma del tiempo, de nuestro existir”.

Esta pandemia que se extiende por todo el orbe nos recuerda lo frágil que somos, aun hoy en esta aldea global, altamente globalizada, y curioso observar como hoy tenemos que recurrir al aislamiento de épocas pasadas para frenar su avance. De hecho el Coronavirus, viene a señalarnos y mostrarnos condiciones y situaciones que aún no hemos valorizado, como son: el respeto por la naturaleza, la simpleza por diario vivir, y la solidaridad humana de cada día y lo más importante, una conciencia planetaria, por el bien de esta aldea global.

Como Historiadores, Profesores de Historia y Geografía y estudiosos de la Sociedad, es nuestro deber velar por la paz y armonía de todos, por medio de nuestra disciplina, lo cual no obliga a observar este presente y volver a mirar el pasado, escudriñando como nuestras sociedades enfrentaron estos “pesares sociales” tal como lo fue la peste negra, cólera, viruela, tuberculosis, entre otras pandemias que azotaron a las sociedad en distintos tiempos, y que la historia por medio de la narración, nos da cuenta de los horrores que les toco soportar, pensando que era un castigo divino a sus pecados o que fue un proceso de control de la población, sin embargo pese a esto también se aprendió como un denominador común como fue el “aislamiento” como base para frenar su expansión.

Pero más allá de las medidas biológicas que podemos tomar como humanidad, resulta importante observar otros fenómenos que marchan a la par con esta pandemia y que se dejaran ver cuando este ciclo de enfermedad decaiga, nos referimos a los económicos, políticos y sociales. En un país como el nuestro donde por sobre todo prima el factor económico, este ha sido un freno para aplicar medidas, ya que el Estado es solo un mero espectador de políticas en materia económica, pero sin ninguna injerencia en lo real, por lo cual sus medidas se enfrentan o pueden contraponerse a presiones de grandes grupos trasnacionales que no tiene la misma visón que un Estado debiese tener, como es el “bien común” por sobre cualquiera materia y que para este gobierno se hacen más evidentes aun hoy.

En lo político se debe plantear que si miramos la historia, estos han tenido en sus manos la llave para frenar este proceso de contagio de enfermedades, sin embargo han caído en discusiones estériles sobre formas que no conducen a nada y solo generan que la población tome medidas propias o que un alcalde sea quien debe generar los proceso que desde una autoridad central deben venir en este tipo de gobiernos que hoy tenemos, los cual nos conduce en cierta forma a mirar a nuestra autoridades como cada vez más lejanas y desconectadas de lo que realmente pasa en los territorios.

Por otro lado esta, la sociedad, la cual debe entender que este tipo de situaciones ponen a prueba que debemos ser un grupo cohesionado para enfrentar estas coyunturas, aunque cada vez que hemos sido azotados por alguna catástrofe natural, nos hemos comportado de forma disidente a los que la vida en sociedad nos designa, al mostrar nuestro individualismo, por sobre el compartir o nuestro egoísmo, por sobre el bien común.

En este transe histórico para la sociedad planetaria, nuestra disciplina no puede permanecer ajena a esto, donde la historia, geografía y los estudios sociales nos permiten advertir aquellas situaciones que se han vivido, y como se ha salido adelante, Por lo cual apelamos al real criterio de las personas a tomar conciencia que estamos todos y todas afectados. No demoremos ni descuidemos nuestra vida, apelemos al autocontrol individual, respetemos al otro, no rompamos nuestra libertad sobrepasando a los demás.

Si bien se espera un relato de hechos precisos y cronológicos de los profesores de Historia y Geografía y Estudios Sociales, este hecho histórico, social, geográfico, es un momento crucial-coyuntura-de poner en práctica no sólo el saber del mismo, sino la misión formadora hacia la sociedad”.

Pruebe también

UPLA desarrolla Guía de Actividad Física en Casa

Documento elaborado por la Dirección de Deportes y Recreación comparte rutinas de ejercicios físicos para mantener activa a la comunidad en los días de cuarentena.