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Educación de personas jóvenes y adultos: una oportunidad para transformarse

La educación de adultos tiene un alto componente de impacto social, los estudios en este campo indican que la deserción de la educación regular sigue siendo muy alta, principalmente, en las escuelas públicas.

Si bien el tema se ha logrado posicionar en la agenda pública, aún constituye un desafío muy grande y una necesidad país, ya que la educación mejora condiciones de vida como comunidad.

En este sentido, la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Playa Ancha viene desarrollando un trabajo sostenido en esta materia, así lo plantea el académico Gabriel Ramos, encargado de comunicaciones del “Primer Congreso Internacional: Desafíos emergentes de la formación docente en la Educación de Personas Jóvenes y Adultas con miras al 2030”.

Ramos, es además profesional del Programa de Desarrollo Disciplinario en Educación de Jóvenes y Adultos de la Facultad de Ciencias de la Educación de nuestra universidad y explica cómo se ha venido consolidando una línea de trabajo en este temática.

¿Qué acciones ha desarrollado la universidad para poner en la agenda pública la educación de adultos?

“El Programa Disciplinario de Educación de Adultos  junto a otras universidades públicas: Universidad de Antofagasta, La Frontera, Metropolitana de Ciencias de la Educación, y La Serena han constituido la Red Universitaria de Educación para Personas Jóvenes y Adultas que venía funcionando de hecho, pero que se constituyó formalmente a partir del año 2018. Entre  sus prioridades tiene desarrollar actividades que den cuenta  de las iniciativas que se llevan tanto en Chile como en el resto de Latinoamérica en educación de adultos”.

¿Existe interés por parte de las personas jóvenes y adultas que no han completado sus estudios de sumarse a estos programas?

“Creo que a partir de una urgencia nacional que hay por enfrentar este tema y también debido a políticas educativas y económicas, que apuntan a una formación permanente de las personas, es que a nivel país tiene una importancia mayor que hace algún tiempo. Sin embargo, nosotros consideramos que es necesario relevar siempre el valor que tiene el estar trabajando bajo un paradigma de una educación permanente para todos los ciudadanos. Ha sido un trabajo progresivo de varios actores, entre los que tenemos que considerar a esta misma universidad que viene instalando este tema dentro de la agenda pública”.

¿Por qué las personas no terminan su educación?

“Dentro de las oportunidades que brindan estos espacios, es precisamente también para ir conociendo y analizando tanto causas como efectos de lo que se ha llamado históricamente, el abandono y la deserción escolar. Todo apunta a que es una realidad tan compleja que es multicausal, podríamos diferenciarlas en causales que son propias de la escuela y otras sociales-económicas, por ejemplo, contextos de vulneración, afectivos, familiares, embarazos adolescentes o paternidades prematuras, etc. Pero también hay unas variables en las que nosotros estamos poniendo énfasis que son propias de las escuelas y que tienen que ver cómo los profesores nos hacemos cargo de incluir permanentemente a estas personas para que, justamente, no vayan quedando rezagadas.

¿Desde qué rango etario se considera que una persona debe salir del sistema escolar convencional?

“Existe una ley que lo establece, sin embargo es un debate en el que muchos educadores y también psicólogos se preguntan cuándo debe considerarse a una persona como joven o adulta para acceder a estos sistemas. Se considera que una persona ya a los 15 años puede empezar a regularizar su educación básica y para la enseñanza media se exige 18 años. De acuerdo a la experiencia, un estudiante que repite cuarto año medio una o dos veces, generalmente, no va a volver hacerlo por tercera, entonces a pesar de que él tenga la edad para poder ir a la escuela, algo pasa en él que nos demuestra que no va regresar, entonces es el sistema de adultos que lo acoge y permite que finalmente acceda a ese derecho”.

¿Existe interés por los estudiantes de pregrado por trabajar con adultos?

“Antes que viniera esta reforma de los ramos con competencias sello, ofrecíamos dos optativos: Didáctica de la Educación de Adultos e Introducción a la Educación de Adultos y teníamos bastante éxito, llenándose todos los cupos. Ahora estamos en una adecuación curricular, que nos permite volver a integrar y ofrecer estas dos asignaturas a las carreras de pedagogía, principalmente, pero es de alto interés. A su vez, en el programa de nivelación de estudios, que un principio fue pensado en los trabajadores de la universidad, tenemos siempre buena disposición de los alumnos para colaborarnos en el reforzamiento”.

¿En qué se diferencia la educación de adultos de la educación en régimen diurno en colegios y liceos?

“La educación de adultos está dentro del currículum tradicional, tiene planes y programas que son propios; se hace una diferenciación entre educación de adultos científico-humanista, que es lo que se conoce coloquialmente como el 2×1 que tiene planes y programas bastante similares en cuanto a la cantidad de asignaturas. La educación de adultos técnico profesional tiene las mismas asignaturas, pero con distinta distribución de horas, tiene énfasis en los últimos dos niveles, tercer y cuarto medio y ya no son 2×1. Tiene un primer nivel que equivale a primer y segundo medio, un segundo nivel, que equivale a un tercero medio y un tercer nivel que es un cuarto medio, es decir, se hacen tres años. Pero en la educación básica se conservan tres niveles básicos. Primer nivel: de primero a cuarto básico; segundo nivel: quinto y sexto; y tercer nivel: séptimo y octavo; y también hay una tercera modalidad que se llama modalidad flexible que funciona a través de módulos de aprendizaje”.

¿Estos estudiantes, expresan su voluntad de continuidad de estudios?

“Sin duda que es un elemento estimulador para proyectar en ellos nuevas posibilidades tanto laborales, pero también personales de vida y de asumir nuevos desafíos. Entre ellos, un gran número quiere continuar sus estudios a nivel universitario o técnico, nosotros para ello, hemos hecho permanentemente el vínculo con el Instituto Tecnológico de la universidad que les ofrece la posibilidad de la gratuidad entendiendo que, en su mayoría, ellos son trabajadores. Y tratamos de acercarlos a que permanentemente sientan que tienen la posibilidad, de ir actualizando ese potencial que van descubriendo en sí mismos y se abren un montón de expectativas. Se podría pensar que esto está concentrado en los alumnos más jóvenes, pero tenemos también personas mayores y aparece en ellos este interés por acceder a una educación de carácter superior, lo que es bien honroso y también genera un sentido a las acciones que uno lleva, se reencantan con el deseo de aprender y que ese deseo de aprender significa transformarse”.

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