Inicio / Centro de Estudios Avanzados / “Sin información científica, no hay desarrollo pleno”

“Sin información científica, no hay desarrollo pleno”

El 80 por ciento de la investigación en Chile se realiza en las universidades, lo que debe traducirse en avanzar hacia la colaboración para ser impulsores de los cambios que el país requiere.

Con este gran desafío, ampliamente compartido por las instituciones que integran el Consorcio de Universidades del Estatales, se celebra por primera vez, este domingo 7 de octubre, el Día Nacional de la Ciencia. Se trata de un hito al que se une la Universidad de Playa Ancha (UPLA) por formar parte del CUECH y, particularmente, de la Red de Investigación de las Universidades del Estado.

El vicerrector de Investigación, Postgrado e Innovación, Dr. Daniel López Stefoni, es claro en destacar el rol de las universidades en la calidad de vida de las personas, a través de la ciencia. Por ello -dijo- en la actualidad, el análisis del desarrollo económico de los países incorpora el factor de “información científica”, el cual está asociado a inequidades sociales y económicas en el mundo.

-¿Cómo vincula la actividad científica con la calidad de vida de las personas?

“El desarrollo de los países está fuertemente ligado a la provisión y uso del conocimiento científico y, por lo tanto, el bienestar humano está vinculado a la ciencia. Por lo tanto, es importante que todos comprendan que detrás de cada innovación y tecnología, está la actividad científica. Eso significa, por ejemplo que, al utilizar los celulares, los televisores HD o viajar en un avión con alta tecnología, hay detrás una actividad científica que ha sido clave”.

Desconocimiento

-¿Por qué cree que las personas no hacen esta relación directa entre el uso de la tecnología y la actividad científica?

“Porque la mayoría de las personas tiene un acceso muy limitado a la ciencia y la ve desde muy lejos. El ciudadano común la usa cuando se transforma en una tecnología disponible para él. Esto se refleja, además, en que toda persona tiene una una opinión política, social o sobre temas culturales, pero muy pocos tienen una opinión o conocimiento de los fondos científicos disponibles, o sobre todo lo que se requiere para hacer ciencia”

-¿Esto es una percepción o hay estudios que avalan lo que dice?

“Conicyt hizo una investigación para conocer cuánto la gente sabía de ciencia y cuánto usaba la tecnología y la ciencia. Se concluyó que hay mucho que avanzar, y no solo en el mundo político, sino también en el mundo social, porque el ciudadano común tiene una vinculación con la ciencia, pero muy lejana. Además, hay brechas de género, territoriales (entre regiones) y diferencias socioeconómicas, pues se determinó que los grupos con mayor nivel educativo, tienen una mayor cercanía con la ciencia y la tecnología”.

-¿De qué manera se podría revertir esta situación?

“Hay un imperativo ético, de justicia y de equidad en el acercamiento a esta área del conocimiento, especialmente en Chile. Aquí deberíamos , contar con más científicos para aportar en los distintos ámbitos, porque sin información científica, no hay desarrollo pleno”.

-Ya que menciona el tema ético ¿cuál es el límite para hacer ciencia?¿La clonación de un ser humano o la generación de embriones con ciertas características, se justificaría, por ejemplo?

“Las perversiones en el uso de la información, no son ciencia. La ciencia es el conocimiento validado, con ciertos mecanismos y protocolos intelectuales. Pero el uso de la ciencia tiene una dimensión ética, que tiene que ver con la conducta de las personas. Así como se generó la bomba atómica para matar gente, le puedo decir que la energía nuclear es casi la única herramienta de futuro para obtener energía en el mundo. Pero esta perversión en el uso de la ciencia también se da en la ciencia misma, porque hay revistas falsas, autores fantasmas, lo que da cuenta que el problema no radica en la ciencia, sino en el ser humano que se relaciona con ella, ya sea generándola o aplicándola”.

-Si nos quedamos con el lado positivo de la ciencia y, considerando que un gran porcentaje de ella se genera en las instituciones de educación superior, ¿Cuál es el rol de las Universidades del Estado respecto al impacto que genera, por ejemplo, en las políticas públicas?

“Lo primero, señalar que tenemos una profunda vocación pública, muy ligada a nuestro quehacer. Esto se traduce, entre otras cosas, en que siempre estamos dispuesto a responder a los requerimientos regionales, a las necesidades de nuestro entorno. Por lo tanto, estamos alineados con las demandas territoriales, lo que implica considerar la diversidad y la heterogeneidad de lo público-estatal, fortaleciendo la asociatividad entre nuestros pares”.

-¿Pero y respecto al impacto que tiene la investigación universitaria?

“Es bastante limitado, porque aún hay una brecha entre lo que son las decisiones políticas y la información (conocimiento científico), entre otras cosas. Además, nuestro país tiene un suministro de información que también es muy acotado”.

-¿Un ejemplo?

“La educación. Todos los cambios que se producen en esta área aquí en Chile son de carácter intuitivo, porque no tenemos suficiente investigación educativa. Lo mismo ocurre en otras áreas, que requieren más desarrollo. En otras palabras, pocas veces los investigadores son convocados para aportar en políticas públicas, pero por otra parte, también debo reconocer que no contamos con todos los investigadores que Chile se merece”.

Áreas clave

-A su juicio, ¿cuáles son las áreas centrales o estratégicas en las que Chile requiere una mayor información científica?

“Claramente, educación, minería, sustentabilidad, energía, diversidad, multiculturalidad e inclusión, y envejecimiento saludable. Y nosotros como institución, tenemos gran relevancia en ello, porque el 80 por ciento de las investigaciones que se generan en Chile, surgen en las universidades. Lo claro es que para el desarrollo de nuestro país y de la Región de Valparaíso, necesitamos más investigación científica y por eso nosotros nos dedicamos a hacerla y a formar buenos investigadores. Así se alcanza investigación de calidad”.

-En el ámbito regional, si pensamos en el aporte que pudieran hacer las universidades en la política pública, de inmediato surge el caso de Quintero-Puchuncaví. En concreto ¿Qué hemos hecho como universidades estatales respecto a este problema ambiental?

“Después de la batalla, todos somos generales, porque siempre decimos cómo debieron haberse hecho las cosas, pero la verdad es que el tema es por qué Quintero-Puchuncaví no estuvo en la agenda años atrás, tanto las universidades como el mundo político o en los medios de comunicación. Entiendo que hoy hay una iniciativa del propio gobierno regional, para integrar el análisis científico a la solución del tema. Lo complicado de esto es que somos convocados una vez que el problema ha hecho crisis. Sin embargo, lo interesante de la ciencia es que el conocimiento permite anticiparse a los hechos y ese es un gran valor. Pero no le pidamos a los científicos que también hagan la tarea política”.

-Considerando todo lo dicho, ¿cuáles serían los desafíos que debería enfrentar la ciencia?

“La dependencia del futuro del ser humano al desarrollo de la ciencia es cada día mayor. Es decir, mientras más ciencia realicemos, más y mejores serán nuestras expectativas de desarrollo futuro. Hay una relación lineal entre la inversión de los países en ciencia y el nivel de desarrollo humano”.

-Este domingo 7 se celebra el Día de la Ciencia ¿Cuál es el mensaje que las Universidades del Estado quieren transmitir?

“Buscamos relevar que por primera vez, en Chile, hay un Día Nacional de la Ciencia. Por lo tanto, significa pensar también en cómo reforzamos nuestras capacidades científicas como país y en cómo abordaremos los problemas que desconocemos (sociales, ambientales, médicos y educativos). En otras palabras, se requieren compromisos políticos y sociales para llevar adelante este propósito”.

¿De qué modo se inserta la Universidad de Playa Ancha en esta celebración?

“La Universidad de Playa Ancha adoptó en el 2010 una transformación muy clara: pasar de ser una universidad docente a una compleja e incluyó en su misión la generación de conocimiento científico y tecnológico. Por lo tanto, tomó decisiones políticas y estratégicas para desarrollar ciencia. Y eso es lo que hemos hecho en los últimos años: multiplicamos por siete nuestra productividad científica; incrementamos el número de investigadores activos; aumentamos el número de proyectos que se ejecutan en las diversas áreas y; lo que es más importante, lo hemos hecho desarrollando temas interdisciplinares y con una mirada regional. Si hacemos un análisis general, estamos conscientes de que aún nos falta mucho por avanzar, pero también sabemos que vamos en la dirección correcta”.

Pruebe también

Cerca de 500 personas participaron en la “Corrida Familiar 70 años UPLA“

Actividad consideró dos trazados: uno de tres y otro de siete kilómetros, y la largada la dio el propio rector, Patricio Sanhueza Vivanco.