Álvaro Bisama es un académico digno de exploración. En el último lustro, su particular y meteórico ascenso lo ubican entre los escritores menores de 39 años más representativos de América Latina (junto a Alejandro Zambra), según un jurado de autores colombianos que lo seleccionó entre cien candidatos propuestos en una votación en la que participaron dos mil votantes del mundo literario. Para Martha Senn, Secretaria Cultural de Bogotá, esta elección responde a un deseo de impulsar “un nuevo boom latinoamericano”.

Bisama, en tanto, ha calificado la nominación como un suceso “notable, impecable, honrado y divertido” que, sin embargo, no lo distrae de sus tareas diarias como académico del Departamento de Literatura de la Facultad de Humanidades de la Universidad de Playa Ancha; crítico literario y autor de la columna “El comelibros” de El Mercurio. “Escribir crítica y trabajar sobre el texto literario es, hoy por hoy, un acto teñido de atavismo molesto y una nostalgia incómoda”, ha señalado.

Álvaro nace en Valparaíso pero adquiere su fascinación por ciertas mitologías urbanas en la ciudad de Villa Alemana. Magíster en Estudios Latinoamericanos por la Universidad de Chile, ha sido columnista de La Tercera, Qué pasa y The Clinic, entre otros, siendo calificado por Gabriel Sandoval como “líder de opinión (junto a Zambra y otros pocos) a nivel cultural y generador de un estilo muy seguido por la gente de su generación”.

Invitado como escritor y académico a la 33ª versión de la Feria del Libro de Buenos Aires, el autor del libro Crónicas urbanas y la novela Caja negra no ha descuidado sus labores académicas, impartiendo clases en las sedes de Valparaíso y San Felipe. Es, sin duda, uno de los profesores de la Universidad más reconocidos a nivel nacional e internacional, siendo un aporte concreto, real y valioso para las nuevas generaciones.

Álvaro Bisama -académico, creador y crítico literario reconocido – posee un inmenso acervo que heredar a los estudiantes de las carreras de Castellano y Periodismo, entre otras. Su prestigio y talento son atributos centrales en esa Universidad del Bicentenario que deseamos construir. Desde la Facultad de Humanidades, seguramente Álvaro seguirá siendo un aporte fundamental para toda la comunidad.