“La experiencia es enriquecedora, tanto en el plano personal como en términos académicos. Conocer otros contextos y cosmovisiones siempre es bueno y nos sirve para ampliar nuestras experiencias y nuestro mundo. Es una oportunidad que no se debe dejar pasar y que hay que aprovechar”.

Elizabeth Muñoz Villanueva, estudiante de Pedagogía en Castellano en la Universidad de Playa Ancha, describió así su participación en Súbete, el Programa de Movilidad Estudiantil Nacional de Pregrado que mantienen las 18 universidades estatales del país. Ella postuló, fue seleccionada y pudo hacer una visita académica a la Universidad de Tarapacá, tal como deseaba.

Una de sus compañeras de carrera y generación, Antonia Lucero Gálvez, también fue seleccionada para la misma universidad y calificó la vivencia como “enriquecedora, ya que le debo mucho aprendizaje”.

En la otra dirección viajó Catalina Bezama Palacios, estudiante de Pedagogía en Matemática que eligió la Universidad de la Frontera (UFRO).  “Fue una experiencia favorable para mi formación docente, ya que pude conocer otro enfoque pedagógico de una universidad estatal, la cual tiene un programa de ingreso especial para estudiantes que quieren estudiar pedagogía”, explicó.

Crecimiento integral

El programa Súbete apunta a reforzar el proceso formativo integral de los estudiantes de universidades estatales. Por este motivo, las actividades académicas de corta duración son planeadas de modo que resulten en otros beneficios para los jóvenes, más allá de lo académico.

Es así como Antonia Lucero declarar que “en cuanto a mi crecimiento personal, puedo decir que aumentó mi madurez y mi capacidad de resolver situaciones de manera responsable”.

En el mismo ámbito, Catalina Bezama relata que, por viajar sola a Temuco, “tuve que aprender a relacionarme con nuevas personas, intercambiando experiencias y conocimientos de la misma carrera”. En cambio, Elizabeth Muñoz fue a Arica acompañada y relaciona su crecimiento personal con “lograr convivir con mis compañeras y con mi compañero y poder organizarnos, comprendernos y apoyarnos durante nuestra estadía” en esa ciudad.

Las tres también destacan las ganancias en el aspecto cultural por participar en el programa de movilidad estudiantil nacional.

En el sur, Catalina destaca que pudo visitar “varios lugares emblemáticos de Temuco, donde se aprecia la herencia del pueblo mapuche, siendo la Feria Aníbal Pinto el lugar de mayor intercambio cultural de la región”. Lo mismo cuenta Antonia sobre su experiencia en el norte: “Conocí una ciudad distinta, con gente y costumbres distintas, lo que me significó un aporte de manera significativa”. Más específica, Elizabeth dice que en Arica “pude darme cuenta de las diferencias entre la zona central y la zona norte, pues allá valoran mucho a sus pueblos ancestrales, a diferencia de nosotros, que los tenemos casi en el olvido”.

Desarrollo académico

El principal objetivo del programa de movilidad sigue siendo el aporte académico para los jóvenes participantes, que tienen la oportunidad de conocer cómo otras universidades del país imparten sus mismas carreras.

Antonia Lucero estima que ganó el conocimiento de “que hay diferentes formas de aprender, pero también de enseñar, debido a la distinta mirada de los profesores que me enseñaron durante mi estadía en Arica”. Halló más diferencias que semejanzas entre las universidades de Tarapacá y de Playa Ancha, destacando -por ejemplo- el mayor énfasis de la UPLA en las prácticas. Pero ambas se parecen “en cuanto a la calidad docente, con profesores muy capacitados y comprometidos con el desarrollo de sus clases”.

Elizabeth Muñoz, que fue a la misma universidad, también destacó la semejanza en cuanto a la disposición de los docentes, pero quedó “marcada” por algo que no tiene su carrera en Playa Ancha: clases prácticas de teatro. “En la UPLA no tenemos este tipo de clases prácticas, que ayudan no solamente para comprender los ramos de dramática, sino que también para desarrollar el manejo de espacios, de voz, lenguaje corporal, etc.”, afirmó.

Catalina Bezama notó en Temuco una diferencia en los enfoques de las mallas curriculares, ya que Pedagogía en Matemática pertenece en la UFRO a la Escuela de Pedagogía, mientras en la UPLA depende de la Facultad de Ciencias Naturales y Exactas. Además, en su opinión, “la Universidad de la Frontera tiene muchos más recursos que la UPLA, que se notan desde la infraestructura hasta lo académico… Sin embargo, el rol social está mucho más marcado en la Universidad de Playa Ancha, siendo los estudiantes los principales protagonistas del perfil de estudiantes que se tiene acá en Valparaíso”.

Eso sí, las tres estudiantes coinciden en un punto: su experiencia fue inolvidable y la recomiendan a sus compañeros… “Una oportunidad que no se debe dejar pasar”.

 

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