Hace seis días, más de 20 mil docentes a lo largo del país decidieron deponer un paro que se prolongó más de cinco semanas. Las clases se reanudarán mañana, en tanto las negociaciones entre el Colegio de Profesores y el ministerio de Educación se mantienen vigentes. El escenario adquiere relevancia en el contexto de la segunda reunión de las cuatro que normalmente realiza al año el Consejo Nacional de Decanos de Facultades de Educación de las Universidades del CRUCh, Confauce.

Los ejes del debate que se instaló los días 25 y 26 de julio en dependencias de la Universidad de Playa Ancha, fueron la modificación curricular para tercero y cuarto medio, que dejó a los ramos de Historia y Educación Física como optativos, y la revisión de los nuevos estándares para la Formación Inicial Docente (FID).

Calidad y equidad

Hace 27 años el Confauce viene involucrándose y aportando en el proceso de evolución del sistema educativo en Chile, especialmente con miras a impactar las políticas públicas, cumpliendo con el rol de analizar y buscar soluciones para mejorar la calidad y la equidad de la educación, para lo que ha generado mecanismos de articulación de la FID con el sistema escolar en el país.

Fueron 25 decanos de todo el país los que se dieron cita en la Facultad de Ciencias de Educación de la UPLA, donde la primera vez se contó con la asistencia no solo de representantes de las universidades del CRUCh, también se sumaron la Universidad Alberto Hurtado y la Universidad Diego Portales.

“Estamos abordando materias contingentes y decisiones en educación que se están tomando rápidamente, por lo tanto, esta reunión es importante para construir acuerdos respecto de las políticas públicas no solo en la educación en general de los niños y jóvenes, también respecto a qué estamos haciendo como facultades formadoras de profesores y del impacto que esas decisiones tengan al interior de nuestras facultades”, esgrime Lorena Medina, presidenta del Confauce, licenciada en Letras con mención en Castellano, y profesora de Castellano de Enseñanza Media.

Hace cinco años es Decana de la Facultad de Educación de la UC, cumpliendo así dos períodos y postulando a una segunda reelección. En el Confauce lleva también cinco años y como timonel del Consejo, apenas unos meses. “Los cambios curriculares de tercero y cuarto medio están en pleno proceso y nosotros esperamos que las autoridades del ministerio de Educación tomen en consideración la voz de quienes formamos a los profesores, quienes hemos participado de las decisiones importantes a nivel educacional durante la historia de Chile”, subraya Medina, acentuando la urgencia de que la opinión de los decanos en términos profesionales y técnicos sea atendida en el debate actual sobre las mencionadas bases curriculares de la educación media.

“Hay que detener la implementación de las bases mientras asignaturas como Historia y Educación Física no vuelvan a ser parte del plan común, y tenemos argumentos para eso”.

Lorena Medina, decana de la Facultad de Educación de la PUC, y presidenta del Confauce.

“Hay que detener la implementación de las bases mientras asignaturas como Historia y Educación Física no vuelvan a ser parte del plan común, y tenemos argumentos para eso. No vemos ningún conflicto en que el plan común tenga más horas que las que se están proponiendo. Lo ha planteado el Consejo Nacional de Educación simplemente es que el problema es una cuestión más bien burocrática que pedagógica. Por lo tanto, de esta reunión del Confauce, queremos obtener el pensamiento sistemático de las facultades del CRUCh, y de las que se han unido, sobre estas bases curriculares, y hacer un documento público a través del Consejo de Recotres con el cual estamos trabajando codo a codo. Los rectores están apoyándonos en esto”.

Parámetros

Lorena Medina conecta la importancia de revisar las bases curriculares con la validación de los estándares de formación de profesores al explorar cómo entonces se deben enfocar las políticas públicas para definir los parámetros que sustente la tan anhelada y a la vez esquiva calidad de la educación.

“Aquí estamos los decanos de Magallanes a Arica. Eso ha tenido que ver con que no siempre la opinión nuestra ha pesado más que la de algunos considerados ‘expertos’ o ‘especialistas’. Eso se dio como resultado de varias décadas de desprofesionalización docente en Chile, en donde cualquier persona habla de educación. A los profesores, en cambio, no se nos ocurría hablar de medicina o de ingeniería, pero los ingenieros o los economistas sí hablan de educación. Entonces, hubo ese proceso donde se creyó mucho más a expertos en otras disciplinas que lo que se le cree a los pedagogos”.

Para revertir eso, Lorena explica que están trabajando en forma interdisciplinaria con los expertos en educación, y de esa manera se ha ido instalando la convicción a nivel nacional de que saber una disciplina no supone necesariamente saber enseñarla. “Todos vivimos eso como estudiantes. Que alguien sepa mucha matemática no significa que sabe cómo enseñarla. Esa diferenciación y ese saber enseñar se aprende profesionalmente con estrategias y modos de entender al ser humano de manera más integral”.

A juicio de la decana, al ser pedagogos, los profesores tienen internalizada en su formación la idea de que las personas son sujetos integrales y, como tales, necesitan una formación mucho más integral. “Eso supone traer las artes de vuelta al currículum nacional, retomar la educación del cuerpo y la salud, que es la educación física, supone respetar tu historia como país. Es incompleta esta idea de que la ciudadanía sea vista solo en tercero y cuarto medio porque cómo entenderla si no conozco mi historia; cómo pretendemos no cometer los mismos errores en nuestra sociedad si no conocemos la historia que hemos vivido”, remarca Lorena.

Entre los fundadores

En 1990, con la restauración de la democracia y la apertura del debate nacional hacia aspectos que la dictadura militar había marginado de la agenda pública, se posicionó la modernización de la educación chilena y su sintonización con los avances que se habían producido en las sociedades modernas y postmodernas, en especial en los países emergentes.

Fue entonces que los decanos de las universidades chilenas adscritas al Consejo de Rectores (CRUCh), asumieron este desafío y se agruparon en el Confauce, como ente asesor tanto en las universidades como en el ministerio de Educación.

Así, en enero de 1992, se reunieron por primera vez en la Universidad de Concepción, eligiendo a su primer presidente, Dieter Oelker, decano entonces de la Facultad de Educación y Humanidades y Arte de la UdeC.

En ese grupo fundador se encontraba Marco Aurelio Reyes, decano de la Facultad de Educación de la Universidad del Biobío, profesor de Historia y Geografía, formado en la Universidad de Chile. Lleva 26 años como decano, y participó activamente en la formación del Consejo, siendo en la actualidad el más antiguo el organismo.

“Los tecnócratas han manejado la educación en este país por muchos años. Gente que viene de otras disciplinas y que quieren intervenir en la educación a contrapelo”

Marco Aurelio Reyes, decano de la Facultad de Educación de la Universidad del Biobío.

Reyes estuvo en la actividad de la UPLA y no desconoce que fijar los parámetros que definan cómo establecer una educación de calidad es difícil. “Esa ha sido una preocupación constante, porque las crisis cíclicas que se están produciendo son debido a que el sistema está fallando. No hemos sido capaces como sociedad de dar una solución, porque no nos hemos puesto de acuerdo. Esto pasa porque hay muchos discursos, el político, el teocrático y otros. Los tecnócratas han manejado la educación en este país por muchos años. Gente que viene de otras disciplinas y que quieren intervenir en la educación a contrapelo”, sostiene en la misma línea argumental de Lorena Medina.

Cuando observa la reciente situación de los docentes y la dificultad de los distintos ministros de Educación en sacar adelante una reforma educacional consensuada, sin omitir las marchas universitarias y las movilizaciones estudiantiles, como la emblemática de “los pingüinos”, Reyes enfatiza en que las políticas públicas no han sido capaces de ir a la par con las demandas sociales.

“Las manifestaciones estudiantiles hoy son movimientos sociales como los que ocurren en Europa, no solo por la educación, también por problemas ecológicos, de contaminación, de seguridad, o de inmigración, etc. Hay una disconformidad y un descontento generalizado, entonces, cuando gramos alguna solución en un ámbito o área, inmediatamente surge otro conflicto, porque el conocimiento es así, vertiginoso”.

El decano de la Universidad del Biobío enfatiza en que por eso es que el Confauce ha tratado de ponerse a la par de esta realidad, y llevar esto permanentemente a una mesa. “La idea es que sea una mesa de consenso, y eso ha costado mucho, porque nosotros no somos políticos, y penetrar el poder político es bastante difícil, porque tiene agendas”, lamenta Reyes.

Así, tampoco le gusta hacer ejercicios comparativos con los países que, cada cierto tiempo, encabezan los rankings de superioridad académica. “No es adecuado, porque hay algunos que han instentado liderar la verdadera calidad de la educación y se ha visto -por ejemplo- en Asia en los ’90, que hubo altos indicadores de calidad de educación, pero a costa de fomentar el individualismo”.

En ese sentido, Reyes apela a que las sociedades nuestras, occidentales, no estamos a la altura de los países que privilegian ese modelo. “Nosotros lo que buscamos es un mejoramiento de la calidad, pero desde todos los sectores, entonces, es ahí cuando involucramos conceptos como inclusión y equidad. Cuando hablamos de calidad, se habla de muchas cosas no solo de tecnología o de la formación de los profesores. Además, cómo vamos a hablar de la calidad, cuando estamos en un país que entrega tan pocos recursos de su presupuesto nacional a la educación”, sentencia. Vale recordar que el presupuesto en educación para el 2019 fue de 25,40%, uno de los mayores del país.

El anfitrión

Luis Alberto Díaz, decano de la Facultad de Ciencias de la Educación de la UPLA fue el anfitrión. Es egresado de Pedagogía en Castellano de la Universidad de Chile y vicepresidente del Confauce.

“Hemos tocado temas de la contingencia, tales como los cambios curriculares, los puntajes PSU, que van a ir subiendo hasta llegar a 550, y hemos estado presentes en todos los grandes y difíciles momentos de la educación en Chile, y ahora en los debates de actualidad, siempre pensando en una proyección y en hacer propuestas”.

En ese sentido, Díaz destaca que el año pasado, por primera vez, publicaron un libro de creación colectiva, en el que los profesores de las universidades del Confauce escribieron artículos referidos a sus ensayos e investigaciones en distintas áreas, especialidades y actividades.

“Trabajamos en acuerdo con el CRUCh. Somos asesores de los rectores y nuestro objetivo es establecer políticas de cómo creemos que debería ser la educación y presentar proyectos e iniciativas para lograrlo”

Luis Díaz, decano de la Facultad de Ciencia de la Educación de la Universidad de Playa Ancha

Así como para Medina y Reyes, la calidad en la educación es uno de los tantos y más complejos desafíos, para Luis Díaz lo es también. “Trabajamos en acuerdo con el CRUCh. Somos asesores de los rectores y nuestro objetivo es establecer políticas de cómo creemos que debería ser la educación y presentar proyectos e iniciativas para lograrlo. Siempre se habla de la calidad de la educación, pero nosotros estamos orgullosos de hacer aportes como los que van a salir a partir de ahora, tanto para el CRUCh, como para el ministerio de Educación”, remata Díaz, remarcando  que el Confauce fue el primer organismo que planteó las acreditaciones de las universidades de pedagogía, y a partir de esa moción, empezaron a se sometidas a este proceso.

Educación integral

Plena coincidencia expresa Marco Aurelio Reyes en cuanto a que, para el Consejo, es primordial ser un ente asesor del CRUCh en propuestas para el mejoramiento de la educación en Chile. “Las políticas públicas se toman desde el punto de vista del poder central, pero resulta que nosotros tenemos la cercanía con los actores de la educación, vale decir no solo de las universidades, también de los sistemas escolares, desde donde estamos más conectados, es decir, entre Arica y Punta Arenas, porque este Consejo lo integran decanos a lo largo de todo el país”.

Finalmente, Loreto Medina redondea: “Una educación de calidad primero es integral, considera al ser humano en su totalidad; pero de pronto hemos ido especializando el currículum hacia cuatro áreas centrales, pensando que eso va a llenar la vida y la experiencia vital de aprendizaje de un niño o de una niña. La educación tiene que ser una experiencia y no una teoría, metida a la fuerza como algo que no tiene vida ni se conecta con nada de la vida cotidiana”.

Más que solo voz
El Consejo Nacional de Decanos de Facultades de Ciencias de Educación de las Universidades del CRUCh (Confauce), durante su reunión en la Universidad de Playa Ancha Ancha enfatizó cómo se partícipes de una manera más directa en las decisiones fundamentales en el sistema de educación en Chile. “No es que nunca hayamos sido invitados o escuchados, pero hay una cuestión relevante. La Agencia de Calidad de la Educación (ACE), es un cargo que se elige por el sistema de Alta Dirección Pública (ADP), en cambio el Centro de Perfeccionamiento, Experimentación e Investigaciones Pedagógicas (CPEIP), es parte del ministerio de Educación, por tanto, si cambia el gobierno, cambia la dirección y las reglas. El CPEIP y la CNA no siempre conversan, y las facultades de Educación quedamos al medio, tironeadas por los cambios gubernamentales. Entonces, depende del gobierno de turno si nos preguntan o no, y cuánto nos preguntan. En general, nos tienen en cuenta, y cada vez tenemos más relevancia, pero hay que diferenciar entre que te llamen y te pregunten, a que consideren nuestras opiniones, situación que es frecuente en Chile. Muchas veces dicen ‘llamamos a los decanos a participar’ pero, finalmente, no cambia nada. Queremos que nuestra voz tenga efecto en las decisiones, y no solo que se nos escuche sin integrar nuestra opinión a un proceso de transformación real de lo que se está proponiendo. Contamos con el apoyo de los rectores del CRUCh, lo cual es súper valioso; además, varias organizaciones nos están invitando a participar y a escucharnos. Estamos crecientemente teniendo más voz, pero no siempre fue así”, remata la presidenta del Confauce

Fuente: García, M. (2019). Decanos fijan educación integral como parámetro de la calidad. [online] http://www.mercuriovalpo.cl/. Disponible en: http://www.mercuriovalpo.cl/impresa/2019/07/28/full/cuerpo-reportajes/10/ [Revisado el  29 Jul. 2019].