“Desde que se creara en 1986 la Facultad de Educación Física, y continuara una nueva etapa como Ciencias de la Actividad Física y del Deporte en 2010, las carreras que la integran han ido evolucionando a la par con la Universidad.

“Nuestra área del conocimiento ha tenido una buena inscripción de estudiantes y una positiva percepción social de lo que realizamos. Siempre respondiendo al llamado de la sociedad mediante proyectos o trabajos en comunidad.

“Fundamental ha sido el contacto permanente con la población. Nuestro campo disciplinar se ha abierto a distintos escenarios, permitiendo un contacto transversal con diversos grupos sociales, que considera el ámbito escolar, el de los niños vulnerados en sus derechos y el de los adultos mayores.

“Importante es señalar que el nivel de nuestros académicos es algo característico de nuestra Facultad y reconocido a nivel nacional, al ser permanentemente seleccionados por los ministerios de Educación y del Deporte para impartir capacitación a profesores del sistema local y de regiones.

“Nuestra Facultad seguirá transitando desde una universidad docente a una compleja, lo que exige que nuestras carreras desarrollen su objeto de estudio centrado en la motricidad y el movimiento más allá de la pedagogía.

Con el correr del tiempo se evidencia un incremento en la producción y calidad de las investigaciones, con lo cual nuestros profesionales están comprometidos.

Si hablamos de desafíos a corto plazo, la implementación del programa de postgrado a nivel de doctorado en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte es el próximo paso que queremos dar, teniendo como respaldo el Magíster en dicha área, acreditado por 6 años.

Lo anterior va de la mano con contar con una infraestructura más amplia, un espacio físico identificativo de la facultad, que se correlacione con su quehacer académico y de investigación, que cuente con oficinas para sus docentes y laboratorios que den respuesta a los requerimientos de los estudiantes en formación y de la continuidad de estudios de los profesionales.

Un tercer desafío se refiere al recurso humano. Requerimos contar con nuevos profesionales en nuestro cuerpo docente para dar viabilidad a nuestro proyecto, en virtud de que se han acogido a jubilación un número importante de académicos.

En el aniversario número 70 de la Universidad de Playa Ancha, quisiera relevar un sello de nuestra facultad, que es el que somos una familia y eso lo reflejamos en nuestro quehacer interno y externo.

Al mismo tiempo, me gustaría mencionar a profesores que, en mi trayectoria en esta casa de estudios, me marcaron en lo personal y profesional.

El profesor Hugo Royos (Q.E.P.D), que me enseñó a conocer la institución, así como la ciudad de Valparaíso cuando llegué de Talcahuano en 1990.

Carlos Muñoz Salas (QEPD) cuyo amor, energía e inspiración por la pedagogía me marcaron.

Vaya también mi admiración hacia el profesor de folclor Juan Estanislao Pérez, que con su prestancia llenaba el espacio de un gimnasio.

Y no puedo dejar de mencionar a quien me guió en lo emocional y espiritual, el profesor Eduardo Cisternas. De los pocos docentes que esperaba que su interlocutor terminara de hablar para él intervenir. De mucho respeto al otro, él decía que «la sabiduría está en la calle como en las instituciones universitarias»”.