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Rectores alertan que potencial universitario es desaprovechado por autoridades regionales

La crisis medioambiental en Quintero y Puchuncaví podría haber significado una oportunidad para que las autoridades tomaran contacto con las universidades de la Región de Valparaíso y las incluyeran en la búsqueda de una solución o, al menos, una mitigación si es que el problema no se puede resolver a corto o mediano plazo.

Sin embargo, ello no ha acontecido, y los rectores de tres de los principales planteles de la zona -todos con equipamiento, laboratorios y destacados expertos en la materia- afirmaron que debieran ser considerados en ésta y otras problemáticas, así como en la elaboración y desarrollo de políticas públicas, pues estiman que pueden hacer un aporte muy valioso para la zona.

Para el rector de la Universidad Técnica Federico Santa María (USM), Darcy Fuenzalida, “en situaciones como ésta siempre es importante tener antecedentes cuantitativos respecto de lo que está pasando y, sin lugar a dudas, eso debe hacerse a través de métodos de medición que las universidades los tenemos y siempre vamos a estar disponibles a cooperar con las autoridades para poder evaluar situaciones de riesgo”.

Están disponibles

En tal sentido, planteó que “por la características mismas de las universidades del Consejo de Rectores de Valparaíso, que somos universidades públicas, todas las competencias y posibilidades están disponibles al momento que sean requeridas por nuestras autoridades. Es importante que se tengan en cuenta y que se aprovechen”.

Consultado sobre cuál cree que es el real peso e influencia que tienen las universidades al momento de buscar una solución a crisis como ésta o al momento de diseñar políticas públicas, el rector de la USM hizo notar que “en la construcción de políticas públicas, las universidades, en general, somos pocas veces llamados. Creo que ahí hay una oportunidad que no se está aprovechando por parte de las autoridades, teniendo en cuenta el alto nivel de las universidades de nuestra región y la diversidad de competencias que hay en ellas”.

Tarea pendiente

Frente a ese escenario, Fuenzalida recalcó que “es tiempo ya de que las autoridades tengan en cuenta este potencial, esta capacidad que está instalada en nuestras universidades. Si bien es cierto, en algunos de los temas hemos estado trabajando, creo que hay mucho más que se puede hacer. El acercamiento de las universidades al sector público creo que es una tarea que está pendiente de ser desarrollada”.

Sobre ese punto, el rector hizo hincapié en que “la capacidad instalada de nuestras universidades ha crecido fuertemente, y el nivel de calidad también ha estado mejorando. Hoy las universidades que hay en la región están reconocidas dentro de las mejores del mundo y, por lo tanto, no hay nada que pueda justificar el que no participemos de manera más activa en la solución de los problemas de la comunidad”.

Al respecto, hizo “un llamado doble, tanto al Gobierno regional para que disponga de estas capacidades, y también a las universidades, a nosotros mismos, a que activemos nuestra vinculación con el medio, en este caso el medio regional, con el propósito de poder desarrollar actividades en forma conjunta”.

Si bien el Centro de Tecnologías Ambientales de la USM ha estado realizando mediciones de carácter atmosférico para poder aclarar la situación de Quintero, Fuenzalida subrayó que “siempre es importante que las autoridades y la comunidad tengan presente que las instituciones universitarias tenemos equipamiento y competencias para poder realizar mediciones y diagnósticos respecto de situaciones que se pudieran estar dando en el entorno de nuestras ciudades”.

Opinión compartida

Una visión similar tiene el rector de la Pontificia Universidad Católica de Valparaiso (PUCV), Claudio Elórtegui, quien cree que “efectivamente el tema de Quintero y Puchuncaví tiene un componente científico, podríamos decir, que es el abordar de la forma rigurosa y a partir del conocimiento el tema de la contaminación ambiental en esa zona, y en eso, evidentemente, las universidades pueden jugar un rol importante, y nuestra universidad, sin duda”.

En ese sentido, recordó que “en el caso de la PUCV firmamos hace un par de años un convenio con la seremi de Medio Ambiente y se hicieron algunos estudios bien interesantes en la zona de Puchuncaví”. “Se hizo un proyecto evaluando un observatorio ambiental para instalar en La Greda, así que ahí hay un aporte concreto, pero no tengo la información de por qué eso finalmente no se materializó”, indicó.

Voluntad política

Elórtegui remarcó que “esa es una muestra de cómo las universidades pueden aportar y nosotros, como PUCV, en el tema ambiental tenemos experticia, experiencia, hay distintos académicos de la universidad que tienen toda una trayectoria en ese sentido, así que obviamente creo que se puede realizar un aporte, pero eso requiere voluntad política de los actores involucrados”.

Sobre el real peso o influencia que tienen las universidades en la creación de políticas públicas y en la búsqueda de soluciones, considera que eso “depende de las áreas, depende de las situaciones, pero yo creo que, efectivamente, se requiere mucho más participación de las universidades en abordar estos problemas y en identificar alternativas para hacer frente a las problemáticas desde una perspectiva como pueden entregar las universidades, absolutamente rigurosa, científica, sin ningún otro tipo de intereses, podríamos decir”.

“No nos han llamado”

Por su parte, el rector de la Universidad de Playa Ancha (UPLA), Patricio Sanhueza, planteó que “a nosotros no nos han llamado como Consejo de Rectores de Valparaiso ni como universidad para poder hacer aportes y entregar visiones o soluciones a los temas de esta crisis”.

Frente a ello, Sanhueza, quien además es presidente del Consejo de Rectores de las Universidades de Valparaíso (CRUV), subrayó que “todos saben que nosotros, como universidades públicas, siempre estamos dispuestos a colaborar y a contribuir en la búsqueda de una solución a los problemas de la región, y nos han llamado muchas veces para otros temas, pero en esta ocasión (crisis en Quintero y Puchuncaví) no lo han hecho”.

En ese contexto, el rector destacó que “las universidades tienen muchas capacidades en esta materia, hay varias universidades que tienen áreas de desarrollo, en el caso de las ambientales, en el caso de químicos, de tóxicos, tenemos laboratorios, en fin, tenemos una cantidad de herramientas de apoyo y capacidades científicas”.

Rectores lo hablaron

Precisamente, la UPLA tiene un Laboratorio de Toxicología Humana y Ambiental, por lo que Sanhueza remarcó que “nosotros estamos disponibles a poner todas nuestras capacidades a disposición, esta semana lo conversamos con algunos rectores en el mismo sentido, así que estamos a la espera de que nos soliciten contribución, colaboración, y estaremos haciéndolo con el mayor gusto, particularmente con nuestra vocación de servicio a comunidad, a la sociedad, porque se trata de un problema serio, muy grave, y obviamente no sólo hay que descubrir el origen, lo que lo ha causado, sino que también cuáles son los paliativos que debieran aplicarse, las precauciones, las medidas de seguridad”.

Finalmente, el presidente del CRUV hizo hincapié en que “no se aprovechan las capacidades de nuestras universidades suficientemente, hay que recordar que en Chile, alrededor del 87% de la investigación científica se hace en las universidades, que la innovación se hace desde las universidades, y que las capacidades de equipamiento, de laboratorios, científicas e intelectuales están en las universidades, entonces creo que no se están aprovechando esas capacidades de las instituciones, que siempre estarán disponibles a cumplir con su misión de servir a la sociedad y apoyarla en la ejecución de políticas públicas”.

 

Fuente: El Mercurio de Valparaíso, lunes 24 de septiembre de 2018.

 

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