Los movimientos sociales en América Latina registrarán el próximo año una doble conmemoración. Por un lado se cumplirán los 100 años de la primera movilización estudiantil, registrada en Córdoba Argentina, y por otro, los 50 años de la matanza de estudiantes en México, en la Plaza de Tlatelolco. Es en ese contexto que el Centro de Estudios Avanzados (CEA) de la Universidad de Playa Ancha (UPLA), se encuentra organizando un seminario internacional que lleva por nombre 100 Años de Lucha Estudiantil en América Latina.

El jueves 28 y viernes 29 de septiembre se darán cita en el salón Atenea del CEA, en Traslaviña 450 Viña del Mar, connotados investigadores en esta materia como Renate Marsiske, de la Universidad Nacional Autónoma de México; Pablo Buchbinder, Universidad de Buenos Aires; Luis Antonio Groppo; Universidad Federal de Amazonas; Roberto López, Universidad de Zulia; y Manuel Antonio Garretón, de la Universidad de Chile.

Como un todo

El organizador de la actividad es Andrés Donoso, investigador del CEA, doctor en Integración de América Latina, quien ha desarrollado la línea investigativa denominada Educación y Cultura en América Latina. “El objetivo de este seminario internacional es empezar a pensar los movimientos estudiantiles que ocurren periódicamente tanto en Chile como en otros países de América Latina, pero pensarlos en conjunto. Porque cuando ocurren estos movimientos sociales tanto los especialistas como los mismos manifestantes se sorprenden, como que no hay una cierta memoria de la recurrencia que tienen estos fenómenos”.

De acuerdo al investigador del CEA, en 1918 se produjo un movimiento estudiantil que a la postre se volvería emblemático para América Latina, como fue el de Córdoba en Argentina, que generaría repercusiones fuertes en varios países de la región, luego de lo cual, a lo largo del siglo XX y comienzos del actual, se produjeron varias réplicas, incluido el movimiento estudiantil chileno de 2011.

“A partir de nuestras investigaciones podemos aventurar que el tema de los movimientos estudiantiles va para largo, tiene por lo menos 100 años de profundidad histórica en América Latina, pero los especialistas se han concentrado básicamente en los casos puntuales, entonces el esfuerzo ahora es generar una mayor capacidad de abstracción para entender en qué aspectos se van repitiendo”, aseveró Andrés Donoso.

“Por ejemplo –prosiguió el investigador- la demanda por gratuidad que tuvo el movimiento estudiantil chileno de 2011 y que está marcando la agenda de las políticas en educación superior hoy en Chile. Pero fue una exigencia que se empieza a discutir en Argentina ya en 1918, demanda que finalmente no se levantó pero sí se discutió y que a partir de la década de 1920 empieza a estar presente en los petitorios de la universidad cordobesa”.

Precisamente el seminario se ha propuesto evitar visiones parceladas de un mismo fenómeno social y contextualizarlo, en mérito de su historia, en un tejido integrador que condicionó a gran parte de un continente.