Javier Vergara Núñez: Innovación didáctica en el desarrollo académico

Entrevista a Javier Vergara Núñez, Coordinador de la Unidad de Mejoramiento Docente de la UPLA:

Innovación didáctica en el desarrollo académico.

Doctor en Educación por la Université Catholique de Louvain, el académico Javier Vergara Núñez nos cuenta sobre los nuevos desafíos de la UMD. Con una nueva cara virtual, esta Unidad se abre camino para comenzar las actividades del 2014 con herramientas tecnológicas y el enorme desafío de la creación de un Laboratorio de Apoyo Didáctivo (LAD), proyecto que pretende incorporar a los procesos de enseñanza-aprendizaje, innovaciones didácticas con utilización de las TICs. Todo ello con el propósito de consolidar las buenas prácticas docentes que apuntan a asegurar la calidad de la formación en los estudiantes de la Universidad de Playa Ancha.

¿Cómo evalúa el resultado de las actividades realizadas por la UMD el 2013? ¿Qué opina de la participación que tuvieron los académicos? Y ¿Qué proyecciones tiene la UMD para este año?

En general, se produjo una vinculación y aproximación progresivas entre la unidad y los académicos; se desarrollaron las primeras acciones de acompañamiento y paralelamente se sistematizaron algunas ideas que tienden al apoyo del trabajo en el aula.

El año 2013 fue un año en que pudimos establecer las primeras acciones de relación con los académicos. Recordemos que la Unidad comenzó a funcionar de manera formal a partir del segundo semestre del año pasado. Nuestro afán en ese primer período de funcionamiento fue declarar nuestra intención, explicitar nuestra función y los objetivos principales, cuestión que ha sido entendida de forma progresiva, fundamentalmente por las acciones que traducen y expresan la voluntad declarada en nuestro discurso. De allí que, este año, queremos continuar realizando actividades que confirmen lo expresado, de hecho, en esa misma línea, se han implementado algunas acciones que corroboran las nociones de valoración, apoyo y acompañamiento a la docencia del aula.

¿En qué consiste el LAD y cómo se inserta en los programas de la UMD?

El LAD es una clara expresión del sentido que queremos darle a conceptos como apoyo y acompañamiento a la docencia. Se trata de un centro de apoyo didáctico que, contando con los especialistas (didactas y diseñadores instruccional y gráficos), se pondrá a disposición de los académicos de las carreras vinculadas a la innovación, en una primera parte, y luego a disposición de toda la docencia en la universidad. Queremos incorporar a este trabajo de innovación con apoyo de TIC a los estudiantes, bajo la condición de Ayudantes Académicos, de forma que aporten sus conocimientos de aquella herramienta y la empleen en el trabajo formativo en el que colaboren.

La UMD, como ya señalé, se ha comprometido con los procesos formativos del aula, allí se focaliza lo que se desarrollará en el LAD: una acción de vinculación que profundiza el trabajo de la unidad y que le entrega una nueva herramienta a los académicos.

¿Qué potencialidades y debilidades ve usted en los académicos UPLA para llevar a cabo los procesos de desarrollo docente?

Una de las potencialidades mayores que se han mostrado a nivel de los académicos ha sido el trabajo realizado en el plano del rediseño del currículo de formación. Un trabajo en el que han participado un número importante de académicos radicados en torno a las Comisiones curriculares, una labor sin duda de mucha proyección.

Todo lo realizado en el diseño del nuevo currículo de formación es parte de un proceso que comprende una revisión constante de su puesta en práctica; un proceso que requiere de evaluación, sea por la vía de la auto-observación o de la evaluación de pares. Los resultados serán los que nos indicaran las falencias de la implementación y los focos en donde será necesaria la mejora en el diseño. El diseño mismo, en definitiva, como el control y el rediseño, son parte constitutiva del proceso de innovación en el currículo.

Derivado de lo anterior es que cobra mucho sentido recordar algo que nosotros los docentes sabemos claramente: todo el trabajo de diseño realizado tiene sentido cuando se plasma en el aula, cuando se fortalece por la observación consciente de los procesos que conducimos y por la discusión académica en la que participamos; se constata el avance efectivo cuando lo realizado en el cotidiano de nuestra docencia, se revisa a la luz de los éxitos y trabas en los procesos de formación de nuestros estudiantes.

En cuanto a nuestras debilidades, quizá ellas pueden derivarse de eso que acabo de señalar, en el sentido de la necesidad de observar el quehacer de manera sistemática, de compartir esa experiencia en comunidades de docentes constituidas en torno a nuestras disciplinas, y el desarrollo de capacidades para innovar constantemente. Todas estas cuestiones interpelan a la universidad en términos de brindar las instancias y los espacios para que el diálogo y la discusión académica se confirmen y, paralelamente, nos interpelan a nosotros mismos, en términos de llevar esos procesos a la práctica.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *