Elena Valente, Especialista en Procesos de lectura y escritura.

Con la presentación de la profesora de Enseñanza Secundaria Elena Valente se dio inicio al ciclo de Plan de Habilitación Intermedio (PHint), el cual se enmarca en el proceso de innovación curricular que está enfrentando la universidad, apoyado de charlas y talleres formativos para los docentes Upla.

 El modelo curricular nacional establece que el centro de la formación del estudiante desde Kínder a Cuarto Medio es el desarrollo del lenguaje en cuatro niveles aprender a escuchar, aprender a hablar, aprender a leer y aprender a escribir. En esta perspectiva, ¿por qué es importante la formación de habilidades comunicativas para el futuro profesor?

Fundamentalmente, porque conocer el modo como se desarrollan las habilidades mencionadas permitirá intervenir desde lo pedagógico -y de manera secuenciada- en los distintos niveles de formación según los objetivos que deban lograrse en cada uno de ellos.    

Siendo tan central el desarrollo de las habilidades comunicativas como tema transversal para todos los académicos que forman profesores. Desde esta perspectiva, ¿cuáles son las claves didácticas y evaluativas que deben tener presente los académicos al momento de implementarlo como un tema esencial? 

Creo que se trata, fundamentalmente, de diseñar propuestas integrales en las que cada acción pedagógica que se implemente no se interprete como una actividad aislada, sino como una instancia en el marco de una secuencia en la que adquiere sentido. En esta línea, si la enseñanza de las habilidades vinculadas con la escucha, la lectura, la escritura y la toma de la palabra se considera vertebradora, será necesario articularla con los contenidos específicos de cada espacio disciplinar sin dejar de lado las especificidades que cada una de ellas implica. En relación con ello, la interacción de los docentes de la disciplina con especialistas en lectura y escritura resultará nodal.

 En el marco del mejoramiento docente en el aula, el cual implica herramientas actualizadas y de interacción con el estudiante de manera que la clase no se remita sólo a oír al profesor, ¿qué actitudes y/o herramientas permitirían que esto se cumpla?

Es realmente importante que se le asigne un espacio a la voz de los estudiantes. Para que ello sea posible, no alcanza la interacción en clase como única estrategia. Es necesario generar posibilidades que les permitan a los estudiantes vincularse con el hacer de cada disciplina, de modo que no sean meros reproductores de saberes. Una estrategia viable es la de ubicarlos, al menos a través de acciones acotadas, en el lugar de quien investiga, formula hipótesis, las verifica o las discute a la luz de desarrollos teóricos ya legitimados en el campo.

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