La creación de recursos novedosos para el aprendizaje, así como de la didáctica que los sustenta, aparecen como una preocupación constante de las nuevas generaciones de educadores diferenciales de la Universidad de Playa Ancha (UPLA). Y no solo por la aplicación de la nueva malla curricular, que pone acentos en el desarrollo de competencias, sino por propia convicción. Y gran parte de aquello quedó plasmado esta semana en la cuarta versión de la Expo de Tecnologías para la Inclusión.

Alumnas de la carrera Pedagogía en Educación Diferencial, con distintas menciones, exhibieron ayer durante la muestra en Casa Central de la UPLA, programas computacionales elaborados por ellas, en el marco del módulo denominado Apoyo Multimedial. El material busca transformarse en un aporte real a la hora de facilitar la inclusión de personas con dificultades de aprendizaje en general, como espectro autista, trastorno motor y discapacidad intelectual.

Paola Esparza, profesora de Educación Diferencial y experta en Tecnología de la Información y Comunicación, y en Discapacidad, sostuvo que “ahora todo está enfocado al desarrollo de competencias y al resultado de aprendizaje. Las metodología cambian dentro del aula y está mucho más centrado en la acción del estudiante, y nuestro rol de docentes pasa a ser más bien el de tutores y mediadores de su aprendizaje”.

El primer semestre para estas alumnas de Educación Diferencial implicó la necesidad de insertarse en distintos contextos educativos y a partir de ello detectar necesidades de apoyo, lo cual culminó con la elaboración de los programas computacionales, que fueron exhibidos en la aludida exposición. Ahora, en el segundo semestre, se ejecutará la fase de aplicación con el uso de los programas por parte de los niños en los establecimientos educacionales de Valparaíso y Viña del Mar, y su consiguiente evaluación final.

“Más que en las dificultades para el aprendizaje yo me centraría en las necesidades de apoyo y estos niños tienen especial necesidad para acceder al aprendizaje y a la participación, y de ahí viene el nombre de herramientas inclusivas, que no solo tiene que ver con lo cognitivo sino también con lo social”, concluyó la profesora Paola Esparza.

Interacción con los niños

Para Constanza Ávalos, alumna de 4º. Año de Educación Diferencial, mención Discapacidad Intelectual, “muchas veces los programas no se adecuan a la realidad que uno trabaja en las escuelas y también por los materiales tecnológicos. La falencia que podría existir es el hecho de los recursos en los centros porque obviamente baja la calidad de la presentación del programa de su uso, pero al menos la predisposición de los chicos con los que nosotros estamos trabajando siempre ha sido óptima”.

Por su parte, Camila Riquelme, también estudiante de 4º. de Educación Diferencial, mención Dificultad Específica en el Aprendizaje, se mostró confiada en que dichas herramientas informáticas ayudarán a la hora de interactuar con los alumnos. “De hecho muchos programas ya se aplicaron en colegios y para nosotras que nacimos en el mundo de la tecnología no debiera ser complicado trabajar con ellos. A los niños les llama mucho más la atención trabajar con la tecnología que directamente con la pizarra. A mí me encanta la tecnología, también trabajé con realidad aumentada, y fue un programa que la profesora me lo pasó y empezamos a meter mano y ha sido muy entretenido”.